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Que la sequía nos traiga conciencia

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La Paz - viernes, 18 de noviembre de 2022 - 5:00

Los paceños tienen un trauma colectivo relacionado con la falta de agua, debido a que en el 2016 esta ciudad sufrió una aguda crisis, que obligó a barrios enteros a vivir sin el servicio o con restricciones estrictas en el suministro.

Las alarmas volvieron a encenderse este año porque las lluvias están demorando en llegar, algunas represas están en el 50% de su capacidad y el consumo de agua se ha incrementado, justamente por la ola de calor que se siente en la ciudad de La Paz.

Tanto el alcalde Iván Arias como autoridades del Gobierno central iniciaron planes de ahorro, sobre todo en cuanto al uso del agua para servicios públicos, como el lavado de vehículos o el riego de los parques y jardines de la ciudad.

Al mismo tiempo, las autoridades han pedido a la población que cuiden y ahorren el agua. El alcalde llegó a decir que apoyaría un plan de restricción por horarios, aunque luego dijo que el agua que existe actualmente alcanzaría hasta los primeros días de febrero.

En todo caso, las alertas sirven para que la población vuelva a tomar conciencia sobre la importancia del agua, sobre la necesidad de utilizarla con moderación y para saber que somos vulnerables y que dependemos de los ciclos de la naturaleza que, dicho sea de paso, han sido alterados por acción de la humanidad.

La sequía no es un problema exclusivo de la ciudad de La Paz. El Viceministerio de Defensa Civil informó que 47 mil familias están afectadas por las sequías en 20 municipios de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, muchos de los cuales ya se declararon en desastre o en emergencia. Aunque no está en los reportes oficiales, también se sabe que el altiplano está sufriendo por falta de agua.

Sería bueno que esta situación, que se complica con heladas e incendios, sea atendida con especial urgencia por parte de las autoridades nacionales y regionales. Más allá de las peleas políticas que estas semanas ocupan la atención del Estado, la gente tiene una necesidad concreta de paliar los efectos de la sequía.

Y, en el caso de La Paz, sería importante que las autoridades locales diseñen y ejecuten un plan de contingencia que permita tomar previsiones en caso de que la sequía se prolongue. No deberían simplemente sentarse a esperar las lluvias porque puede pasar que un mal día el agua se acabe sin que haya llovido aún.

La otra parte de responsabilidad le toca a la ciudadanía, que al menos hasta que lleguen las lluvias podría dejar de lavar sus vehículos, regar sus jardines y tomar duchas de larga duración. El uso racionado del agua es una responsabilidad de todos.

En el caso de La Paz, sería importante que las autoridades locales diseñen y ejecuten un plan de contingencia para tomar previsiones.

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