Editorial

Violencia política y fratricida

Editorial
Editorial
Editorial
Por 
La Paz - jueves, 19 de mayo de 2022 - 0:00

Dos muertos y dos heridos graves es el resultado de un fuerte enfrentamiento entre pobladores del municipio de Tinguipaya, en el departamento de Potosí, luego de una visita realizada por el vicepresidente David Choquehuanca. La Vicepresidencia ha señalado en un comunicado que la violencia se produjo dos horas después de la salida del segundo mandatario de la zona; la Policía improvisó una explicación al indicar que la raíz del conflicto sería el consumo excesivo de alcohol y el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, atribuyó el hecho a un conflicto de límites.

Contrariamente a las explicaciones oficiales, dirigentes de la zona han señalado en diversos medios de comunicación que la disputa es política y que obedece a la existencia de dos facciones del MAS, una que aún responde a Evo Morales y otra que apoya a Choquehuanca.

La visita del segundo mandatario fue organizada por la Alcaldía y tenía el objetivo de inaugurar una escuela de líderes y de asistir al aniversario de un colegio. Según los testimonios, el recibimiento no agradó a los seguidores de Morales, quienes empezaron a hostigar a los presentes en los actos del Vicepresidente. Choquehuanca, evidentemente, abandonó el lugar y el luego se desató la violencia.

Exdirigentes de las provincias potosinas consultados por este medio explicaron que la división empezó durante la selección del candidato a gobernador, cuando Morales impuso a Johnny Mamani aún en contra de la voluntad de la mayoría de las bases. Esa selección también ocurrió en medio de enfrentamientos. Los ánimos beligerantes han cobrado bríos este 15 de mayo tras la visita del Vicepresidente.

Las fuentes indicaron que allá donde surgen dirigentes renovadores, el evismo impulsa dirigencias paralelas, lo que está provocando la confrontación entre pobladores.

Hay que rememorar que estos enfrentamientos ocurren en un contexto más grande que tiene que ver con la pugna interna del MAS, donde una corriente renovadora y un ala radical que responde al expresidente Morales disputan el control del partido y de las diferentes instancias del Gobierno.

Luis Arce, David Choquehuanca y principalmente Evo Morales deberían tomar conciencia que su disputa por el poder puede tener saldos aún más trágicos que los acaecidos en Tinguipaya. Al principio eran dardos los que se lanzaban los integrantes de los bandos en disputa, luego vinieron las acusaciones de grueso calibre, incluyendo las de narcotráfico, para posteriormente pasar al bloqueo de una carretera y derivar finalmente en un enfrentamiento fratricida innegable e imperdonable en Potosí.

Las fuentes indicaron que allá donde surgen dirigentes renovadores, el evismo impulsa dirigencias paralelas.
AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen.
Para más información puede contactarnos

MÁS DE

OTRAS NOTICIAS