En la mira

La pitita llega a México

jueves, 28 de noviembre de 2019 · 00:14

Si el expresidente Evo Morales hubiera asumido ya que es un asilado y hubiera mantenido un bajo perfil en México, no hubiera tenido que pasar por el desagradable momento de la interrumpir su discurso en la Unam, ante la irrupción de un grupo de residentes bolivianos que, portando la simbólica pitita de las protestas, entonaban el Himno Nacional y gritaban que “nadie se rinde”, “nadie se cansa”.

Lejos de desaparecer de los medios, Morales está más activo que nunca. Da entrevistas a diestra y siniestra y, lo que es peor, intenta generar inestabilidad en Bolivia para forzar su regreso.

Eso, obviamente, molesta a quienes se levantaron contra el fraude electoral, entre ellos los residentes bolivianos en México que se organizaron para protagonizar un escrache.

Lo cierto es que las altisonantes declaraciones de Morales no sólo incomodan a los bolivianos contrarios a su proyecto político, sino también a los propios mexicanos que no comulgan con su presidente, Andrés Manuel López Obrador, el anfitrión de Evo. De tal manera que Morales se ha convertido en un huésped incómodo.

 

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