En la mira

Extremos inaceptables

lunes, 2 de noviembre de 2020 · 00:14

Una de las declaraciones más indignantes de los últimos meses, es la que realizó la ex adjunta defensora del Pueblo  Tamara Núñez del Prado, quien señaló que el exrector de la UMSA  Waldo Albarracín concibió la quema de su propia casa con el fin de realizar un “golpe de Estado” contra Evo Morales.

Además, Núñez del Prado señala, con la misma simpleza de Morales, que Albarracín forzó a los estudiantes a participar en  las protestas de 2019 a cambio de aumentarles notas en sus exámenes y darles dinero. 

Es increíble que una persona como Núñez del Prado, sin ningún equilibrio y razonabilidad, haya trabajado nada menos que en la Defensoría del Pueblo. Y que ahora acose a una persona de bien como Albarracín, que nada menos perdió su casa a manos de  violentos.

La violencia que vivió Bolivia después de la renuncia de Evo Morales el año pasado ha dejado heridas aún sangrantes en los bolivianos,  tanto entre quienes lucharon contra el abuso y autoritarismo del MAS, como entre quienes lo defendieron. Lo mínimo que corresponde ahora, si no hay reconciliación, es respeto.
 

 

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