Gonzalo Chávez A.

Paros. Cuando el muerto se ríe del degollado

domingo, 17 de octubre de 2021 · 05:13

El anterior domingo había prometido escribir sobre otro de los disertantes, JH Chang,  del 14 encuentro de economistas organizado por el Banco Central de Bolivia. La coyuntura política nos obliga a hablar del paro cívico y su impacto económico. Me disculpo. Dejaré reposar el artículo sobre industrialización del profesor de la Universidad de Cambridge para la próxima semana.

El gobierno, indignado, ha denunciado que en un día de paro la economía habría perdido 112 millones de dólares. Estamos totalmente de acuerdo que esta práctica social y política le hace un enorme daño al país, independientemente de quien la impulsa.

Pero veamos un poco de historia y hagamos un recuento  de quiénes fueron los responsables de centenas de días perdidos por huelgas o paros en el pasado. En esta perspectiva, vamos a ver que en este caso se aplica el viejo dicho que dice: El muerto se ríe del degollado.

Según el Observatorio y Análisis de Conflictos Sociales en Bolivia, del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), en el periodo 1970 – 2010 se habrían registrado 13.897 conflictos. El grueso de estos conflictos tuvo la participación de agrupaciones, sindicatos, actores o personas que ahora están en el gobierno. Son ellos los que echan el grito al cielo por la reciente huelga del 11 de Octubre.

En 40 años de historia económica y social, prácticamente se registró un conflicto por día; este resultado sale de dividir los 13.897 conflictos entre 40 años, lo que registra 347 huelgas o paros por año; es decir, cada día alguien, en todo este tiempo, estaba protestando con buenas o malas razones.

Supongamos, de manera muy conservadora, que sólo el 5 % de estos conflictos sociales (redondeado a 14.000) implicaron una paralización de un día. Puede haber casos en que hubo una huelga general, o juntando varios problemas sociales, equivalen a un día de paro. Modestamente aceptemos que perdimos 700 días en 40 años y si esto lo multiplicamos por 112 millones de dólares, la cifra denunciada por el gobierno de pérdida equivale 78.400.000.000 de dólares de hoy. Se lee: setenta y ocho mil cuatrocientos millones de “washingtones”. Un cifra de 11 dígitos. O sea, perdimos por huelgas y paros dos veces el tamaño del PIB actual. Quien tiene techo de vidrio o de paja no debería lanzar piedras al otro.

En la era democrática, la administración del gobierno de Hernán Siles tenía el récord de huelgas, paros y otros eventos: 1.825. Otra vez supongamos que solo el 5% de estos problemas sociales implicaron la pérdida de un día, esto es igual a 91 días. Como he mencionado, el gobierno afirma que en un día de paro en el 2021 se pierden 112 millones de dólares. Pero, cabe aclarar que esto equivale a 33 millones en los años 80. Entonces, durante el gobierno de Siles perdimos 3.003 millones de dólares de esa época.

Durante la gestión de Paz Estenssoro hubo 1.180 problemas sociales. Aquí se inició el periodo neoliberal. Otra vez solo el 5% fue un día de pérdida. Quiere decir que durante el gobierno de Paz se perdieron 59 días, que a dólares del 1987 sería igual a 59 por 47 millones, igual a 2.773 millones de dólares desaparecidos.

Paz Zamora tuvo 968 huelgas. Mismo razonamiento: 5% equivalen a un día perdido. Es decir 48 días por 54 millones, igual a 2.592 millones de dólares de pérdida a valor de la época.

En el primer gobierno de Sánchez de Lozada se verificaron 631 conflictos. El 5% equivale a 32 días por 64 millones de dólares de 1997, equivalente a 112 millones de 2021. Pérdida: 2.048 millones de verdes

El gobierno democrático del General Banzer tuvo 1.364 conflictos, igual que anteriormente el 5% éstos problemas sociales. Esto se tradujo en la pérdida de 68 días, que multiplicados por 72 millones de dólares por jornada, es igual a 4.896 millones de verdes del 2000, que se desvanecieron.

Jorge Quiroga 355 y el segundo gobierno de Sánchez de Lozada tuvo 518 paros y movilizaciones sociales.  42 días perdidos por 72 millones, es igual a  3.024 millones de dólares del periodo, que se fueron por el caño.

El gobierno de Carlos Mesa también registró una alta conflictividad con 1.042 eventos. El 5% del total de días perdidos del 1.042 es 52 por 82 millones diarios, es igual a 4.264.000.000 de pérdida económica.

La corta administración del presidente Eduardo Rodríguez registró 248 problemas sociales. 12 días perdidos por 82 millones de dólares diarios del 2005 equivale a 984 millones de dólares que se esfumaron.

¡Uf, qué manera de serrucharnos el piso! ¿No ve?  Ahora, los nuevos dueños del poder que hicieron turumba en el pasado, antes de desgarrarse las vestiduras por el último paro, deberían poner la mano al pecho ¿o será el bolsillo? y preguntarse: ¿Qué porcentaje de estos 78.400 millones de dólares de hoy de pérdida económicas son responsabilidad de Evo Morales y los cocaleros, otros movimientos sociales, la Central Obrera Boliviana, los diversos sindicatos, comités cívicos y otros actores?  Supongo que aquellos que aún tienen sangre en la cara se pondrán rojitos.  Otros dirán que estaban haciendo la revolución. Con esto no se pretende criminalizar o desprestigiar la protesta social. El conflicto hace parte de una sociedad democrática, pero debe resolverse por medios institucionales y no siempre en las calles. Pero, sin duda, cuando el autoritarismo da la cara, las huelgas y paros no son un gasto y sí una inversión en democracia, justicia y libertad.

 

Gonzalo Chávez A. es economista.

 

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