Regalo de fin de año

miércoles, 19 de diciembre de 2018 · 00:12

Envuelto en papel de dignidad, lleno de colores alegres, queremos entregar este regalo a las mujeres.

En La Paz hemos atendido sin racismo, sin clasismo, de forma gratuita y por orden de llegada a 2.260 mujeres  en busca de justicia.

Hemos convertido desesperación en alivio y tranquilidad. Hemos convertido testimonio de dolor en ideas de libertad. Hemos convertido saliva amarga en fuerza para actuar y la palabra de las mujeres ha obtenido entre nuestras paredes lo que la sociedad nos niega: “credibilidad”.

Casi la mitad de esos casos, exactamente 961, han sido casos de irresponsabilidad paterna, o como le llamamos con más precisión “aborto masculino”. Casos donde si la wawa vive y come, va al colegio y tiene juguetes y fantasías es gracias a sus madres. Hemos citado a los papás y en la mayor parte de esos casos hemos logrado que paguen al menos el mínimo, que son los 430 bolivianos al mes por no criar ni amar una wawa suya. El regateo en las audiencias, el argumento de que tengo otra familia y otras responsabilidades ha sido continuo y en muchas ocasiones lo hemos transmitido por radio en directo porque hay que refundar la paternidad y darle otro contenido urgentemente y esa es una tarea social.

Todas esas wawas cargan en sus espalditas en la lista del colegio y donde van el apellido de un hombre que no las quiere o que no las cuida, porque la Asamblea Legislativa Plurinacional -donde dice que hay 54% de mujeres- no ha tenido el tiempo ni la idea de lo urgente, que es la reglamentación del Código de Familias que les permita a las madres inscribir a sus wawas con el apellido materno como primero.

Ha sido el tono, la ternura y la calma de Paola Gutiérrez, trabajadora social inigualable, la que mayormente logra dar la vuelta la tensión en solución consensuada, sin jueces de por medio. 

Hemos logrado la aprobación en grande y en detalle en el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz de la Ley de Regulación del Trabajo Sexual, que reconoce la venta de sexo como actividad económica, que permite que las compañeras en prostitución se emancipen de sus proxenetas y obtengan la licencia de funcionamiento para sus cooperativas, separando la venta de sexo de la venta de alcohol. Estamos a la espera de que el alcalde Luis Revilla se haga campo, entre fiesta y fiesta, para las cosas importantes y promulgue una ley que mueve 100 años de historia.

Hemos logrado que la clínica de derechos humanos de la Universidad de Harvard realice un informe sobre el tratamiento del feminicidio en Bolivia sobre la base de ocho casos emblemáticos para que, de forma independiente e imparcial, se pueda llegar con este informe de alto nivel a sacudir el sistema. Este informe saldrá oficialmente el primer trimestre de 2019 y sentará un precedente importante, pues la propia clínica de derechos humanos jamás había tomado el feminicidio como un tema digno de estudio y análisis.

Hemos logrado arrancar a gritos, con lágrimas y reclamos, la auditoría del caso de feminicidio de Isabel Pillco, realizada por una comisión de la Cámara de Diputados, para que la familia de Isabel pueda demostrar -como la auditoría lo señala-, que se han cometido más de 10 errores graves que han determinado la libertad del feminicida.

Hemos logrado que cientos de mujeres aborten sin morir, pero de forma especial el caso de una joven violada que había sido 
desinformada por las autoridades policiales y de salud que se negaban a entregarle su denuncia de violación haciendo que el embarazo avance para que ella, una joven de 14 años, tenga que parir una wawa que no deseaba. Hemos frenado ese maltrato concretando el aborto gratuito y seguro, gracias a Julieta Ojeda, quien asume estas responsabilidades y a quien le tocó resolver esto en 24 horas, justo el día de su cumpleaños.

Producimos justicia feminista concreta y en los casos donde no lo hemos logrado es porque el aparato judicial directamente nos lo ha impedido con actos de corrupción, de burocracia, de retardación. Enfrentamos un monstruo mafioso y gigante todos los días y sabemos cómo arrancarle justicia para las mujeres.

Pasen lindo fin de año, nosotras estamos recuperando fuerzas y repensándolo todo para volver con más garra, con más fuego. Nuestra venganza es ser felices.

 
María Galindo es miembro  de Mujeres Creando.

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