María Galindo

El discurso que el cabildo no soportó

miércoles, 16 de octubre de 2019 · 00:12

Agradezco a quienes han tenido la osadía de invitarme. No estoy viniendo a complacer, estoy viniendo a incomodar, advertí al empezar. Pido que en nombre de la democracia, que estamos aquí para defender, me escuchen ocho minutos.

En un país donde la impunidad en los feminicidios es la demostración de que no hay justicia para las mujeres, en un país donde la irresponsabilidad paterna es socapada por el Estado y el presidente Evo Morales su principal protagonista, en un país donde un juicio por asistencia familiar es un calvario de humillación, en un país donde se obliga a parir a niñas violadas, al son de rezos, y a costa de sus propias vidas; en un país así no podemos hablar de democracia; el régimen en el que vivimos las mujeres bolivianas no es una democracia, es una machocracia. 

Una machocracia que no se resuelve con el 50% de mujeres en los partidos, que han demostrado no ser más que una cuota biológica, sin pensamiento propio.

Al presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz que está acá quiero decirle, sin que me haga callar a insultos, ni golpes, que las causas del incendio del bosque chiquitano y otras regiones son el proyecto de exportación de carne a la China y el proyecto del biodiésel, que es necrodiésel porque es muerte y no vida. Y son ustedes, en alianza con el MAS, los beneficiarios exclusivos de esos proyectos. 

No estoy aquí para hacer coro con los Caballeros del Oriente, ni con los caballeros de occidente. La democracia no se resuelve con que Evo Morales se vaya; claro que es urgente que se vaya, pero igual de urgente es preguntarnos para qué.

Que se vaya Evo y que se vayan con él todos los y las que han privatizado la política, convirtiéndola en un negocio para dueños de partidos, los que han privatizado la política a través de una ley de partidos que te obliga a pasar por la forma partido. Está caduco Evo, pero está caduca la forma partido y la democracia liberal representativa, también, y eso lo demuestra la crisis en Argentina, Ecuador, Perú y Venezuela. 

Nos dicen que ya no hay izquierdas ni derechas y que esa es una definición vieja; eso es mentira, claro que hay izquierda y derecha. Hoy, en Bolivia, todas las postulaciones a la Presidencia son de la derecha, empezando por Evo y terminando en Carlos Mesa, y de eso es responsable Evo Morales, porque ha destruido todas las organizaciones sociales

La democracia no es sólo el voto y respeto a la ley, a eso quieren reducirla; democracia quiere decir respeto a las libertades sexuales y a toda la mariconada de trans, gays y lesbianas. 

Quiero decirle a Carlos Mesa que el voto no es un cheque en blanco. Los proyectos de país nacen desde abajo y no desde arriba, desde la gente, y no desde quienes se creen salvadores, caudillos o iluminados tecnócratas,  y son esos proyectos con los que debe cumplir. 

Quiero decirle al doctor Larrea que democracia quiere decir respetar a l@s cient@s de médic@s, que respetan el derecho de las mujeres a abortar. Democracia quiere decir soberanía para nuestros cuerpos y despenalización del aborto, sobre todo para dejar de ser hipócritas y dejar de condenar a  muerte a las mujeres más pobres.

Democracia quiere decir Estado laico y que las iglesias, y sectas prediquen en sus templos y salgan de los hospitales, salgan de las escuelas y de los juzgados, que deben ser laicos.

Ni la tierra ni las mujeres somos territorio de conquista.

A 10 metros de la tarima no se escuchaba ya nada. Ese espacio estratégico estaba flanqueado y controlado por gente del MNR, Doria Medina y Mesa, que fueron quienes no me dejaron terminar.

Quienes creen que las mujeres debemos limitarnos a un discurso en torno de aborto, feminicidio y violencia, les digo que así como no hay país sin mujeres, no hay mujeres sin país. Por haber sido censurado este discurso ha logrado trascender los límites del propio cabildo e instalar debate.

Gracias a quienes me invitaron, a Ximena Galarza, que intentó se respetara mi presentación; a quienes me apoyaron masivamente en las calles y las redes. Fui al cabildo a ponerle cuerpo a un discurso interpelador, no hacerlo hubiera sido comodidad. 

Estamos asistiendo al vaciamiento, banalización y pérdida del sentido de la democracia, perversamente en escenario electoral. El repudio contra mí fue sólo un síntoma de algo que nos amenaza a tod@s.

  

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

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