Vamos a andar

¿Para qué la Cumbre de Justicia?

viernes, 10 de junio de 2016 · 00:00
Nadie duda de que nuestro sistema de justicia no sirve para casi nada. La retardación de justicia, la burocracia, la arbitrariedad y la corrupción están a la orden del día, probablemente peor que en tiempos anteriores. La gran duda es si todos esos males se pueden curar con una "cumbre de justicia” cuando dicha cumbre está convocada y controlada por las mismas instancias que han conducido a la actual crisis de la justicia, y, menos aún, cuando dichas instancias empiezan a hablar de modificar la Constitución… Porque, una vez más, lo que falla no es la Constitución sino la forma de aplicarla (o de violarla).

La primera violación fue la llamada Ley de Deslinde Jurisdiccional, ya que mientras la Constitución afirma que la justicia ordinaria y la justicia originaria tienen el mismo rango, sólo que se aplican en espacios diferentes —y ahí venía el deslinde, a delimitar con claridad esos espacios—, dicha ley lo que hace es consagrar a la justicia ordinaria (cada vez más ordinaria, eso es verdad) como la justicia de primera (por ejemplo la única que puede juzgar delitos graves, como el homicidio), dejando a la justicia originaria los problemas pequeños (como el robo de una garrafa o el corrimiento de una cerca). 
 
Y ahora son los autores de semejante incongruencia los que quieren cambiar la justicia, ¿quién les puede creer? Sin embargo, hemos oído al diputado Zavaleta afirmar, todo convencido, que la reforma de la justicia tienen que hacerla los operadores de justicia, que son los que conocen el tema; con esa lógica la reforma de la Policía la tendrían que hacer los policías; y la lucha contra la corrupción la tendrían que encabezar lo corruptos (los que conocen el tema)…
 
Creo que deberíamos escuchar a los compañeros de la COB cuando plantean la necesidad de una cumbre fundamentalmente de la sociedad civil para que a base de sus experiencias y necesidades haga propuestas concretas más bien para cumplir el espíritu de la Constitución, ya que el problema no son sólo las actuales autoridades judiciales, que evidentemente deben cambiar, sino el olvido de la justicia comunitaria, la burocracia, los elevados costos que hacen a la justicia inasequible para la gente pobre, el desprecio de los idiomas originarios. Y respecto de las máximas autoridades de justicia, la COB defiende la conquista del voto popular (tal como está en la Constitución), pero un voto informado y consciente, empezando por el derecho popular a proponer autoridades. Y añaden que cambiar la justicia supone cambiar también radicalmente el Ministerio Público y la Policía…
 
Si no le hacemos caso a la COB y a muchas otras opiniones coincidentes con la suya, gastaremos plata, tiempo y esperanzas en otra cumbre inútil. Por lo demás, ¿será que nuestros compañeros y compañeras del Gobierno están dispuestos/as a dejar de controlar la justicia? ¿Será que están dispuestos/as a que se trate con el mismo rasero —por ejemplo hablando de títulos profesionales— al abogado León y al Vicepresidente, ambos ciudadanos del mismo Estado Plurinacional? 
 
¿Será que están dispuestos/as a respetar a posibles nuevas autoridades de justicia que ejerzan su cargo con probidad, inteligencia e independencia, como fue el caso del magistrado Gualberto Cusi, sin hacerle la guerra (hasta el extremo de publicitar el asunto privado de su estado de salud)?
 
Si realmente fuera así, entonces hay que convertir a esa cumbre en una cumbre social y participativa  y no en una cumbre manejada por el Gobierno, o por algunas de sus instancias, o por algunos/as dirigentes convertidos en llunk’us profesionales. Por lo demás, parafraseando a Churchill cuando afirmaba que la guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los militares, deberíamos proclamar que la justicia es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los abogados (ni aunque sean abogadas), y menos todavía en manos de ministras y ministros (y procuradores generales del Estado). ¿No lo creen ustedes? En todo caso, es urgente que expresemos nuestros puntos de vista y que los publiquemos; de lo contrario, seremos cómplices de una nueva estafa política…

Rafael Puente es  miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

196
4

Comentarios

Otras Noticias