Atando cabos

Proyecto de impunidad sindical: caos en las empresas

martes, 28 de mayo de 2019 · 00:12

En los últimos años los trabajadores, y sobre todo los dirigentes sindicales, recibieron una serie de beneficios que ni en sueños pensaban recibir. Uno de ellos fue el doble aguinaldo, que ni el más lúcido de los dirigentes o trabajadores se les ocurrió plantear; ahora es con el proyecto de Ley 275/19 con el que se pretende modificar el artículo 232 del Código Penal, modificado por el artículo 2 de la Ley 316, de 11 de diciembre de 2012, y el artículo 303 del Código Penal. Podemos enumerar muchas otras disposiciones, pero estas dos son las más ilustrativas, una por ser muy conocida y la otra porque es la última.

Según el último censo, la población boliviana ocupada llega a 2.431.487: la población ocupada urbana es de 1.222.824 y la rural es de 1.208.663. Lo primero que hay que recordar es que un poco más del 80% de la población ocupada no tiene empleador o trabaja en el sector informal. El Instituto Nacional de Estadística (INE) nos recordaba en 2017 que la relación de asalariados, según la actividad económica, en el sector estatal, el servicio de educación concentra al 40,9%, seguido de la administración pública, defensa y seguridad social, con el 31,1%. 

En el sector no estatal o privado, la industria manufacturera es el sector que absorbe más ocupados con el 20,2%;  le sigue venta por mayor y menor, reparación de automotores con 18,0% y; en tercer lugar el rubro de la construcción, con 16,0%. Y, en definitiva, es este grupo el que se beneficia con todas las disposiciones que otorgan beneficios. Pero el mismo INE nos recuerda que en la encuesta continua de empleo en el área urbana del país la población ocupada se encuentra alrededor de  3,6 millones de personas, de ese total un 22% se dedica al comercio; es decir, aproximadamente 790 mil personas tiene como actividad la compra y venta de productos.

Nuestro análisis parte de la siguiente constatación: lo que se tiene que defender no es a los trabajadores y sus dirigentes sindicales, ni a los empleadores o dueños de las empresas; se tiene que defender a la empresa.

Veamos el doble  aguinaldo. Lo que en realidad se consideró un beneficio para los trabajadores, el pasar de los años nos mostró que no lo era tanto. La mayoría de los trabajadores no tienen derecho ni al doble aguinaldo, ni a los otros beneficios que otorga la Ley del Trabajo a un grupo cada vez más chico de trabajadores. Desde que se paga este beneficio, muchas de las empresas postergaron la contratación de otros trabajadores y se encuentran en una situación económica muy difícil, provocando que los trabajadores no accedan a otros beneficios, como bonos de transporte y otros.

Ahora, el gobierno nos presenta el proyecto de ley con el que se pretende otorgar impunidad a los trabajadores y dirigentes que cometan sabotaje industrial; es decir, atenten contra la libertad de trabajo y empresa. Este proyecto no otorga beneficios a los trabajadores, sino únicamente a los dirigentes sindicales. Esta no es una demanda laboral, en el mejor de los casos es de un grupo de dirigentes sindicales. Los trabajadores han demostrado históricamente que defienden su empresa. Por ejemplo, cuando se incendió la fábrica Said, fueron los trabajadores quienes aportaron con trabajo para reconstruir su centro laboral.

Lo que plantea el proyecto de ley es que no constituirá delito de atentado  contra la libertad de trabajo cuando la misma emerja de la defensa de los derechos y beneficios laborales por parte de los dirigentes o los trabajadores dentro de un conflicto laboral, y en el ejercicio del derecho a la huelga. En la actualidad, el Código Penal, en su artículo 303, sanciona a quienes “impidan, obstaculicen o restrinjan la libertad de trabajo  con una sanción de uno a tres años de reclusión”.

Con este proyecto lo que se pretende no es satisfacer una demanda de los trabajadores, sino poner una espada de Damocles en la cabeza de los empleadores para que no puedan defenderse de las arbitrariedades que alguna vez cometen los dirigentes sindicales. Por lo tanto, está invitando al caos dentro las empresas.

 

Rodolfo Eróstegui T. es experto en temas laborales.

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