Rodolfo Eróstegui Torres

Las enseñanzas del segundo aguinaldo

martes, 9 de noviembre de 2021 · 05:11

Se avecinan conflictos de las regiones y de muchos sectores sociales contra el gobierno debido a que  se aprueban leyes sin la debida socialización y discusión con los principales actores gremiales y regionales. Esta práctica legislativa cada vez se hace más común y la sociedad, lejos de irse acostumbrando, reacciona en contra de ella, pues ya se sabe que muchas de estas normas tienden a vulnerar derechos establecidos en la Constitución Política.

El año 2013, también en el mes de noviembre, se aprobó el Decreto Supremo 1802 con que se instituye el segundo aguinaldo denominado “esfuerzo por Bolivia”. Esta política  a tiempo de sorprender a todos (empleadores y trabajadores), dividió más al país. Desde el 2006 se exacerbaron las diferencias culturales, éticas, regionales, entre ricos y pobres y un largo etcétera,  sino también se incluyó la división del país entre empresarios y trabajadores, entre los que quieren que se comparta la riqueza y los que no quieren compartir.

La respuesta de los empleadores fue buscar un espacio de negociación con la finalidad de que el gobierno revierta esta política debido a que incrementaba el costo laboral.  El gobierno de ese entonces no se sentó a  la mesa de negociación, sino que los “chuleteó”, como se dice popularmente, pues ignoró el reclamo empresarial.  El resultado de esa respuesta tibia de los empleadores fue que ahora todos los años viven con la Espada de Damocles colgando sobre sus cabezas  y los empleadores tienen que rezar para que no se  supere el 4.5 por ciento de crecimiento económico.

Creo que lo que ocurrió con el segundo aguinaldo fue una lección aprendida no solo por los empleadores, sino también por los líderes regionales, gremiales o profesionales. Ahora convocan a un diálogo pero desde una posición de fuerza: Paro regional, gremial, profesional y de todos los actores que se sienten avasallados con las normas. De esta forma se visualiza que el 50 por ciento de la sociedad está en contra del gobierno y el otro 50 por ciento lo apoya.

La única forma de destrabar esta situación es que el gobierno gobierne (valga la redundancia) para todos los bolivianos y no sólo para el 50 por ciento de sus adeptos. De esa forma los gobernantes ganarán respeto del 100 por ciento de la sociedad. Caso contrario irán perdiendo credibilidad incluso en sectores próximos a su doctrina.

Ahora, al igual que todos los años, el segundo aguinaldo vuelve a ser una amenaza para los empleadores. Se está a punto de “gatillar” (término usado por el ministro de economía), el segundo aguinaldo.

El gobierno masista en estos últimos 15 años realizó una maestría en el manejo de las situaciones difíciles. Por ello están manejando mínimamente  dos posibilidades. Una que se “gatille” el segundo aguinaldo para fortalecer su posición con los trabajadores asalariados del país y de esa forma doblegar a los que no están de acuerdo con sus leyes.  Dos, que la utilice para negociar la coyuntura: levantan las medidas de protesta y no “gatillo”. Y si estas dos opciones no les dan resultado, entonces ya trasladó al ejército, preventivamente (disuasivamente), a las regiones donde se considera que el paro será más contundente.

Si logran hacer retroceder a los “protestantes” y por ende no “gatilla” el beneficio de los trabajadores, entonces habrán perdido credibilidad. Por un lado no se confiará en la información estadística que se emita a futuro, que ya muchos sectores cuestionan la labor del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero lo que más les afectará es que habrán perdido  credibilidad con el sector de los trabajadores asalariados que se benefician con el doble aguinaldo.

De todas maneras sería bueno que las normas sean aprobadas de cara al país y no entre gallos y medianoche. De esta manera no se tendría que estar negociando o amenazando a los actores sociales con aplicar políticas como premio o castigo.

 

Rodolfo Eróstegui Torres es  experto en temas laborales.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Otras Noticias