Tablet en mano, choferes de carros basureros de El Alto toman la ruta de la ciencia de datos

Los conductores ya recogen información de la infraestructura vial y de servicios de salud y educación.
domingo, 19 de septiembre de 2021 · 05:00

Ivone Juárez  /  Villa Ingenio   

La capacitación  concluye con el tradicional “¿alguna pregunta?”, lanzado por la persona que estuvo a cargo, en uno de los ambientes de la base de operaciones en Villa Ingenio de Trebol, la empresa de recolección de residuos sólidos  de la ciudad de El Alto. Jhonny Mendoza levanta la mano para indagar en qué opción de Ecovoz, la aplicación que le enseñaron a manejar, debe anotar cuando en su camino, desde la cabina del camión que conduce, vea un promontorio de escombros o material de construcción.

En esta primera etapa la opción aún no está contemplada en la aplicación, le responden. Por ahora sólo tiene que registrar los baches,  topes (rompemuelles),  semáforos, hospital o escuela que vea. También debe anotar  cómo es la ruta por la que transita: de tierra, adoquín o asfalto.

Trebol instaló, al lado derecho del volante del camión que conduce todos los días, una tablet donde está instalada Ecovoz. El chofer de 42 años, que vive en la zona 16 de Febrero de El Alto, o el ayudante que lo acompañe pueden introducir en la aplicación la información que observan a su paso, usando el comando de voz, es decir, “hablando” a la aplicación, o realizando un solo toque en la pantalla, en la opción que corresponda. El objetivo es que esta nueva misión no interfiera para nada en su trabajo y, sobre todo, no los distraiga.

“El trabajo será muy importante y permitirá mejorar los barrios”, opina el conductor que tiene más de  10 años trabajando en la empresa de aseo urbano. La tecnología no lo asusta. “No me asusta, estoy tranquilo”, asegura en tono amable.  “Sería interesante tener imagen más”, añade.

Los camiones  de recojo de residuos sólidos  de Trebol en su base de operaciones en Villa Ingenio. 
Foto: Carlos Sánchez / Página  Siete

Con la información que Jhonny y sus compañeros, también choferes de los camiones de recolección de residuos sólidos,  como él, Trebol busca construir una base de datos de infraestructura urbana de la ciudad de El Alto que permitirá conocer el estado de determinadas condiciones de la urbe para que las autoridades tomen acciones,   ahora guiadas por información real y concreta recogida por estos hombres que se conocen la ciudad de punta a punta y pueden pasar por un mismo lugar hasta 10 veces al día.

Su trabajo está en una primera etapa, en la que se busca conocer la calidad de las vías, si son de tierra, asfalto o adoquines; la cantidad de baches o rompemuelles que presentan; si cuentan con semáforos y el estado de éstos. También en  qué zonas se cuenta  con un centro de salud o educativo.

Uno de los conductores de Trebol  muestra, en la tablet instalada al lado del volante, cómo funciona la aplicación que usará para recoger los datos.
Foto: Carlos Sánchez / Página Siete

El gerente general de Trebol, Diego Pardovalle, explica que se trata de información que podría ser útil para la gestión municipal. Precisa que en el caso de la  Alcaldía de El Alto, por ejemplo, le permitiría mejorar su administración y gestión de recursos, no sólo económicos, sino humanos y materiales.

“Con esta información, la Alcaldía puede comenzar a programar sus operativos de bacheo de calles, por ejemplo, contando con información que le dirá cuántos baches hay en toda la ciudad, lo que le permitirá programar un cronograma, definir cuadrillas de operación y presupuestar incluso ese operativo”, señala Pardovalle.

El ejecutivo indica que la información que los conductores introduzcan en la aplicación Ecovoz  se replicará en tiempo real en el centro de monitoreo con el que Trebol opera todos sus servicios de recojo de basura en El Alto, en el que  se generará una base de datos abiertos, a los que podrá acceder la Alcaldía alteña, cualquier otro municipio, universidad o centro de investigación “que considere que puede producir algo con los datos para beneficio de la sociedad”.

“Con esta data, a través  de la Inteligencia Artificial, la Alcaldía, por ejemplo, puede proyectar hasta dónde puede extender una red de alcantarillado, de agua potable o hacia  dónde crece la ciudad y en qué medida. La Alcaldía también puede contratar consultorías de expertos en urbanismo y planificación que, mirando los datos levantados por nosotros, pueden fácilmente explicar dónde están los problemas de la ciudad. Con esta data tienen también la posibilidad  de gestionar financiamiento. Los  beneficios no quedan ahí, también se repercuten en el ciudadano que, en una ciudad mejor gestionada, los recursos municipales le pueden dar una mejor calidad de vida o de movilidad”, indica.

Consultado sobre si el acceso a esta base de datos tendrá un costo, indica: “Naciones Unidas promueve para este tipo de datos urbanos  un  modelo de datos abiertos. La  tendencia mundial es que las autoridades tomen decisiones basadas en la evidencia que les proporcionan los datos”.  

Nueva especialización

“Será un trabajo muy importante, tal vez sacrificado, pero vale la pena”, considera Eustaquio Morales. Tiene 60 años y hace seis trabaja en Trebol conduciendo uno de los camiones de basura hasta 10 horas al día. Vive en El Kenko y tampoco  tiene miedo a la tecnología. “Para nada”, sostiene sonriendo.

Diego Pardovalle asegura que tanto Eustaquio como sus compañeros están adquiriendo una nueva habilidad que los hará competitivos en el mercado laboral actual y del futuro, en el que la ciencia de datos será cada vez más demandada.

“Recorren la ciudad  de El Alto todos los días y la conocen muy bien; podemos descubrir o perfeccionar en ellos el ojo observador, crítico urbano y capacitarlos. Así revalorizan su trabajo y se empoderan a través de este nuevo rol que están asumiendo.  Un recolector de residuos trabajando en ciencia de datos es una oportunidad en el mercado laboral actual y en el futuro, porque es  uno de los rubros que más se demandarán”, asegura.

Remarca que alrededor de la ciencia de datos masivos y de  la Inteligencia Artificial,  que Trebol  está utilizando, en el mundo se generan actualmente más de 60 millones de empleos. “En estos tiempos de pospandemia y de gran necesidad de reactivación económica, muchos países encontraron en este rubro de superespecialización una oportunidad de reactivación”, añade.

Hace unos días  los choferes de los carros recogedores de basura de El Alto ya comenzaron a poner en marcha su nueva habilidad en una prueba piloto que se extenderá por dos meses. Al término de ésta se reunirán nuevamente con los capacitadores para evaluar su experiencia, hacer conocer sus observaciones y sugerencias para enriquecer el proceso.

Para Abelino, de 51 años, se trata de un nuevo reto en su  vida laboral. “Haremos el trabajo porque es favorable para nosotros, pero también porque podremos reportar mucha información de la ciudad, será interesante”, comenta.

Los representantes de Trebol consideran que aproximadamente en un mes se contará con los primeros resultados del trabajo de sus choferes que con una tablet en mano  comienzan a especializarse en la ciencia de datos.

La última  capacitación de los choferes de Trebol  como recolectores de datos.
Tecnología made in Bolivia; se puede replicar en la región
En la región aún no existe una experiencia como la que Trebol, empresa de recolección de residuos sólidos en  la ciudad de El Alto, comenzó a ejecutar  al capacitar a sus trabajadores, específicamente a los choferes de los camiones recolectores de basura, en la  ciencia de datos para crear una base de datos de infraestructura urbana de El Alto, señala el gerente general de Trebol, Diego Pardovalle.
El ejecutivo considera  que se trata de una oportunidad para exportar todo el proceso que se desarrolló en torno a la iniciativa. “A nivel Latinoamérica no se hizo aún un trabajo similar y consideramos que se trata de una excelente oportunidad de exportar un modelo pensado, inventado y fabricado en Bolivia para toda Latinoamérica”, sostiene.
Pardovalle destaca que la iniciativa  nace de la capacidad instalada que tiene Trebol en El Alto, tanto en términos materiales como humanos.
“La aplicación para realizar el recojo de información fue desarrollada por nuestro equipo de sistemas  no es complicada; el desafío está en el uso de los datos para el logro de indicadores que marquen el camino de la gestión. Si una entidad quisiera realizar este trabajo le costaría mucho; nosotros tenemos la capacidad instalada y podemos levantar la data”, dice.
Destaca que en la primera etapa, en la que se encuentra la iniciativa, ésta comenzará a arrojar “resultados simples”, como dónde se encuentran los baches en las rutas de El Alto. Más adelante se podrá contar con información más integral, por ejemplo sobre seguridad ciudadana.
Aprovechando la capacidad que tiene de llegar a todos los rincones de El Alto, Trebol  elaboró una planimetría  de la ciudad que puso a disposición de  la Alcaldía.

 

10  VUELTAS

es la cantidad de veces que el servicio de limpieza puede pasar por un lugar, en un solo día.

 

100.000 KILÓMETROS

recorren al mes los camiones recolectores de basura en la ciudad de El Alto.

 

15 AÑOS

La empresa Trebol viene recogiendo los desechos sólidos de la ciudad de El Alto.

 

35 CONDUCTORES

fueron capacitados para recopilar información  de infraestructura urbana.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Otras Noticias