Los purpurados impulsan una profunda reforma en el Vaticano

Papa y su equipo de cardenales preparan la “operación limpieza”

Agenda El consejo creado por el Pontífice tratará la administración de las finanzas en la Curia Romana o gobierno de la Iglesia Católica y también los casos de pederastia.
lunes, 30 de septiembre de 2013 · 21:06
Agencias / Ciudad del Vaticano
 Estaba escrito desde la renuncia de Benedicto XVI al Pontificado y la asunción de Jorge Bergoglio como Francisco, el papa destinado a reformar las estructuras del Vaticano desde sus cimientos.  
Hoy, Francisco llevará a cabo una primera ronda de reuniones con el llamado "G8 de cardenales”,  el grupo de ocho purpurados que forman el consejo nombrado para estudiar el esperado proyecto de reforma de la histórica Curia Romana, el gobierno de la Iglesia Católica. 
Con un nuevo documento, el Papa oficializó  la creación de esta nueva institución de la Iglesia considerada como "un nuevo instrumento de consulta”, con el que podrá contar el Papa durante su pontificado, apunta EFE. 
Al grupo de cardenales anunciado el pasado 13 de abril se le denomina formalmente "Consejo de cardenales para ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia Universal y estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica Pastor Bonus sobre la Curia Romana”.
 "Un título si cabe un tanto pomposo para decir algo aparentemente sencillo: operación limpieza”, escribe el vaticanista Federico López Madariaga.  
El papa Francisco recordó que la creación de este grupo de purpurados surge de las sugerencias y propuestas realizadas en las congregaciones de los cardenales previas al cónclave, cuando muchos pidieron la urgente reforma del gobierno de la IglesiaCatólica  para hacerlo más transparente y colegial. 
La oficina de prensa del Vaticano matizó que este "G8 de cardenales se creó para ofrecer consejo al Papa, pero no tomará ninguna decisión propia”. 
Los ocho de Francisco
Este "G8” está básicamente  formado por cardenales representantes de los cinco continentes, comenzando por el presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, el italiano Giuseppe Bertello. 
También lo integran el arzobispo emérito de Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa; el arzobispo de Bombay, Oswald Gracias; el arzobispo de Múnich, Reinhard Marx, y el arzobispo de Kinshasa, Laurent Monsengwo Pasinya. 
La lista se completa con el arzobispo de Boston, Sean Patrick O'Malley, uno de los cardenales más comprometidos en la lucha contra los curas pederastas, y con los arzobispos de Sydney, George Pell, y de Tegucigalpa, Óscar Andrés Rodríguez, que tendrá la función de coordinador. El obispo de Albano, Marcello Semeraro, será el secretario. 
En este sentido, Francisco anunció que se reunirá a solas con cada uno de estos miembros según lo considere oportuno, y que también podrá aumentar o modificar el número de componentes de este consejo. 
En los pasados días, los ocho cardenales ya realizaron  algunas reuniones informales para intercambiar ideas y propuestas y entregar el material recopilado de las áreas y episcopados a los que pertenecen. 
En estos primeros tres días se analizarán otros documentos entregados por los jefes de los dicasterios, los ministerios que forman la Curia , y con quienes ya el Papa  se reunió hace algunas semanas. No se descarta, entonces, la eliminación o fusión de estos "ministerios”, un hecho que podría generar malestar entre los más conservadores.
 
Punto de vista
MARCO pOLITTI 
Experto en el Vaticano
El gran reto de Jorge Bergoglio
La operación limpieza que emprende    Francisco puede suponer un punto de inflexión en la historia de la Iglesia Católica como la conocemos. 
Si bien de un modo doctrinal no equivale, por ejemplo, a un Concilio como el Vaticano II, en aspectos estrictamente administrativos implicará un giro copernicano en el modo en que la Iglesia maneja  las finanzas. Y es ahí, precisamente, donde Jorge Bergoglio y sus escuderos del "G8” encontrarán la férrea oposición de una institución que en 2012 fue censurada por falta de transparencia, especialmente el Instituto de    Obras Religiosas (IOR).  
La Curia Romana, el gobierno en el seno de la Iglesia, se opuso a que Benedicto XVI barriera la casa y, de algún modo, le costó el sillón de San Pedro.  
Francisco lo sabe, el propio Joseph Ratzinger se lo dijo en su momento y le pidió que no le tiemble el pulso a la hora de poner en orden esa administración tan compleja como oscura. De hecho, se trata de 270 instituciones al amparo de la Iglesia que no tienen intención de perder sus privilegios seculares. La batalla ha empezado.

La reforma eclesial
Finanzas Es el punto  más álgido. Francisco propone  cambiar la administración del Banco del Vaticano y de aquellas instituciones financieras que dependen de éste.
Pederastia Si bien existe una comisión que trata estos casos, el Papa es consciente de que el Derecho Canónigo debe dejar a la justicia ordinaria el castigo de los mismos.
 Propuestas El "G8” analizará  80 de ellas.

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