Alternativas a la crisis económica

Venezolanos hacen turismo para conseguir dólares

La pretensión es salir de Venezuela para obtener dólares y luego revenderlos
martes, 29 de octubre de 2013 · 20:41
Agencias / Caracas
 

Con el objetivo de hallar alternativas a la crisis económica en Venezuela, la clase media, compuesta por viajeros empedernidos y grandes consumidores gracias a la prodigalidad de los ingresos petroleros,  hallaron la  manera de hacer de cualquier viaje al extranjero un negocio en sí mismo.

D   e hecho, los venezolanos  abarrotan los vuelos para salir del país y obtener dólares que luego revenden a precios desorbitados en un mercado sediento de divisas, destaca el diario español El País desde la capital.  
El control de cambios vigente desde 2003 reserva al Estado la asignación de cupos anuales de divisas a particulares, que pueden obtenerlas a cambio de bolívares  para ocasiones como estudios en el exterior, remesas a familiares dependientes, o viajes.
Ese cupo se otorga como dinero en efectivo o un haber en la cuenta de tarjetas de crédito, autorizado con anterioridad por una oficina gubernamental.
El trámite es engorroso y su aprobación nunca está garantizada. Pero algunos avivados se dieron cuenta de que su potencial de negocio hacía que realmente   valiera la pena.

Como el diferencial entre la tasa de cambio oficial -hoy de 6,3 bolívares por dólar- y la que rige en el inevitable mercado negro -ahora en torno a los 43 bolívares por dólar- es tan amplia, resulta rentable viajar por pocos días o, incluso, por horas a destinos internacionales cercanos, como Bogotá, Panamá o las vecinas islas de Aruba o Curaçao, retirar allí en efectivo los dólares asignados a gastos de tarjetas de crédito, y revender las divisas con un gran margen de ganancia, ya de vuelta en Venezuela. De hecho, el viaje salía gratis.

Control a los viajes
Esas prácticas movieron al Gobierno chavista en 2009 a emitir una providencia por la que establecía cupos diferenciales de acuerdo al destino y duración del viaje: estadías en los lugares más cercanos a Venezuela obtendrían montos menores.
Para evitar simulaciones de viaje, los beneficiarios debían mostrar con posterioridad los soportes de los gastos incurridos. Pero como el agua, el ardid siempre encuentra su cauce.
Destinos intermedios como Lima y Quito se convirtieron  en los más demandados por los viajeros venezolanos.  
Por ejemplo, un pasaje a Perú aumentó su precio siete veces este año. Un pasaje a Bogotá, punto de conexión regional que se alcanza en un vuelo de hora y media de duración desde la capital venezolana, cuesta el equivalente a 2.700 dólares.
Aún  así, no hay billetes disponibles hasta comienzos de 2014, no sólo para esas rutas, sino hacia destinos más tradicionales como Miami, Buenos Aires o Madrid. De este modo el Gobierno busca frenar el negocio.  

 

 


   

60
1

Comentarios

Otras Noticias