La presidenta Dilma Rousseff apunta a Estados Unidos y sus aliados

Brasil endurece el tono ante nuevas denuncias de espionaje

Considera que las operaciones de espionaje tienen “motivos económicos”. Según el exanalista de la NSA Edward Snowden, Canadá espió al Ministerio de Minas.
lunes, 07 de octubre de 2013 · 22:13
FE / Río de Janeiro
 El Gobierno brasileño endureció ayer  el tono al exigir a Estados Unidos  y a sus aliados que cesen sus operaciones de espionaje  que, en opinión de la presidenta Dilma Rousseff, tienen "motivos económicos” y se centraron  en sectores estratégicos como el minero y petrolero.
Las principales quejas del Ejecutivo presidido por Rousseff se dirigieron hacia Canadá, por su supuesta participación directa en el espionaje al Ministerio brasileño de Minas y Energía, lo que fue revelado por la televisión Globo basándose en documentos del exanalista de la CIA Edward Snowden.
El canciller brasileño, Luiz Alberto Figueiredo, convocó de urgencia al embajador canadiense, Jamal Khokhar, y le manifestó su repudio a esa "grave e inaceptable violación de la soberanía nacional y de los derechos de personas y de empresas” del país, según un comunicado.
Canadá es uno de los mayores inversores en minería en Brasil, donde se instalaron  55 compañías de ese país dedicadas a la explotación, 45 de equipamientos y 20 de servicios relacionados con el sector, según datos oficiales del país norteamericano.
Brasil es el mayor productor mundial de niobio, el segundo de hierro, manganeso, tantalita, y el tercero de bauxita, según datos del Instituto Brasileño de Minería (IBRAM).
 Además, es un importante productor de oro, níquel, magnesio, caolín y estaño, entre otros minerales, un sector cuya regulación y concesiones dependen del Ministerio de Minas y Energía de Brasil.  
"Mapa de comunicaciones”
El reportaje indicó que los servicios de inteligencia canadienses, en colaboración con la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU, elaboraron un detallado mapa de las comunicaciones que tuvo el ministerio con organismos y empresas de otros países y además recopilaron datos de teléfonos y varios correos electrónicos "importantes”.  
Para Rousseff, este nuevo caso "confirma las razones económicas y estratégicas por detrás” de estas operaciones de espionaje supuestamente lideradas por EEUU, país que justifica las operaciones de la NSA por su lucha contra el terrorismo.
Las primeras sospechas sobre un posible espionaje industrial surgieron el mes pasado, cuando los documentos de Snowden revelaron que la NSA capturó datos de las comunicaciones de la petrolera Petrobras, compañía controlada por el Estado con importantes yacimientos en el litoral brasileño.

La jefa de Estado brasileña consideró estas denuncias más graves incluso que el espionaje supuestamente realizado por la NSA a la propia Rousseff y a sus asesores personales, también revelado por la prensa brasileña.

Espías  en Brasil
Seguridad El ministro de Minas y Energía, Edison Lobão, ordenó  a instancias de la presidenta  Dilma Rousseff un refuerzo riguroso de los sistemas de seguridad de sus comunicaciones y un análisis de los documentos que hayan podido ser espiados.
Crisis Debido a la sospecha de espionaje y por entender que el gobierno del presidente de EEU, Barack Obama, no dio suficientes explicaciones, la Mandataria brasileña decidió postergar la visita de Estado que haría a Washington el 23 de octubre.
Washington El Departamento de Estado no emitió un comunicado de respuesta.

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