Incendiaron la casa del menor que asesinó a niño de 11 años

Vecinos del asentamiento Mario Benedetti incendiaron ayer por la noche la casa de la familia del niño de 11 años, que asesinó a machetazos y golpes a Jonhatan Estela, de la misma edad. La familia se había ido en la tarde de ayer, previendo este desenlace.
viernes, 1 de noviembre de 2013 · 11:14
El incendio se inició próximo a las 21:30 horas de ayer. Los rumores y las amenazas que corrieron durante toda la tarde en el asentamiento, se hicieron realidad.

Durante el incendio no hubo heridos, ya que la familia del menor huyó al escuchar los rumores. Incluso fuentes policiales señalaron que el padre pidió protección policial para poder sacar sus cosas e irse del barrio.

La Policía, si bien llegó a pocos minutos de haberse iniciado el fuego, no logró detener a nadie. Es más, se sospecha que los vecinos de la zona saben quien fue pero entre ellos existe un hondo hermetismo respecto al tema.

En tanto, durante la madrugada una dotación policial vigilaba la otra vivienda, donde viven la familia del adolescente de 14 años.

No obstante, permanecía la sospecha de que, cuando se fuera la Policía iban a quemar esa vivienda también.

La tensión se disparó en las primeras horas de la tarde cuando corrió el rumor que se realizaría la reconstrucción del homicidio en la abandonada tapera del Cerro Pelado.

Varios jóvenes y hombres partieron hacia el lugar para presenciar el hecho y manifestar su repudio hacia los dos autores del crimen que conmocionó a todo el país. Fue un falso rumor que corrió en forma de mensaje de texto entre los celulares de los vecinos del lugar. Empero, el malestar quedó pendiente.

Cuatro jóvenes que bajaron de las casas ubicadas en la parte más alta del Cerro Pelado, se dirigieron en silencio hacia donde se encuentran las casas del fallecido y de sus homicidas. Durante un buen rato observaron el lugar con detenimiento, en especial las dos casas donde residen los menores involucrados en la muerte.

A simple vista se palpaba poca contención y mucha manija, en los pobladores del lugar, producto de lo ocurrido y del fallo judicial que liberó a la madre de uno de los homicidas, a quien acusan de haber encubierto a su hijo lavándole la remera salpicada con sangre de la víctima.

Uno de los asesinos, el niño de 11 años, vive frente a la casa de Jonathan y el adolescente a unos 50 metros hacia la ladera del cerro.

 

Provocación


Los dos asesinos provocaron durante toda la tarde del martes a la madre de Jonathan al que habían ultimado de machetazos y cuchilladas un rato antes.

"Los dos asesinos me provocaron durante toda la tarde mientras jugaban al fútbol frente a mi casa. Me golpeaban las manos y me preguntaban por mi hijo. Eso lo hicieron poco después de haberlo matado", dijo la madre de Jonathan.

"Le tomaron el pelo a mi mujer, haciendo como si no hubiera pasado nada. Y la madre del menor también porque ella sabía donde estaba el niño. Al menos podríamos haberlo encontrado con vida. ¿Dónde se ve que la madre le haya lavado la remera al hijo y no pase nada? ¿En qué cabeza cabe actuar de esa manera encubriendo a tu hijo que acaba de matar a otra persona?. Es inexplicable que la madre esté suelta", indicó Ricardo Estela, el padre de Jonathan.

La madre vio a su hijo poco después de las 14:00 del martes y lo encontró muerto en el pozo de la tapera abandonada poco después de la medianoche.

Estela espera que la Justicia aplique medidas ejemplarizantes a los dos homicidas de 11 y 14 años, mientras aguarda comparecer ante la Justicia hoy viernes, en calidad de testigo.

El padre de la víctima es un trabajador de la construcción, que todos los días se levanta a las 5:00 de la mañana para ir a trabajar, caminando, a una obra en Solanas de Portezuelo, a ocho kilómetros de su casa.

"Tu hijo desapareció", le dijo la madre de uno de los homicidas a Estela, cuando éste volvía de trabajar. "Está desaparecido, nadie sabe nada", contestó la mujer cuando el padre del menor fallecido le preguntó cuál era la situación.

El hombre sostiene que ésta mujer es culpable de encubrimiento y que su hijo no fue sacado del pozo por los dos homicidas, como declararon ante la Justicia.

"Ellos nunca pudieron sacarlo del pozo. A él lo mataron de entrada. El primer golpe fue el que le dieron con el machete en la cabeza", sostuvo.

"Lo único que quiero es Justicia. Acá se está diciendo que al muchacho de 14 años lo van a soltar en un par de meses", concluyó Estela.

elpais.com.uy

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