Gobierno no puede medir la magnitud del daño causado por el tifón

Devastación impide calcular el número de víctimas en Filipinas

La ciudad de Tacloban, en Leyte, ofrece imágenes dantescas con cadáveres por los suelos, empezando a pudrirse, con un calor que ronda los 30 grados.
lunes, 11 de noviembre de 2013 · 22:35
Agencias / Manila

El Gobierno filipino reconoció que, hasta ahora, es imposible saber  cuántas personas fueron víctimas  del súper tifón Haiyan  que el pasado viernes azotó este país particularmente castigado  por catástrofes naturales, como   un terremoto hace un mes.
Es imposible contar los muertos porque no se puede  llegar a buena parte de las zonas del centro del archipiélago devastadas por el tifón, posiblemente el más potente que jamás haya  tocado tierra, señala Naiara Galarraga, enviada especial del diario español El País al archipiélago.  
Se trata de lugares donde no queda un edificio ni un árbol en pie; todo está anegado de barro y los supervivientes buscan desesperados agua y comida.
Los saqueos se repiten, incluso intentaron  saquear alguno de los cargamentos de ayuda humanitaria.
El presidente Beningno Aquino decretó ayer el estado de calamidad, lo que implica el envío de 800 soldados y más dinero (423 millones de dólares) para reforzar las tareas de rescate.

Esta catástrofe supone un desafío especial para las autoridades y las ONG que se afanan por hacer llegar a los supervivientes la ayuda humanitaria.
Es una tarea extremadamente compleja por el alto número de víctimas -los últimos datos apuntan a que murieron  10.000 personas sólo en la capital de Leyte-  y porque la zona arrasada por los fortísimos vientos que llegaron el viernes desde el este con una fuerza de más de 300 kilómetros por hora y rachas de 378 kilómetros, acompañados en muchos casos por olas hasta de 10 metros, son en realidad seis islas de distinto tamaño.  
"El reparto de la ayuda siempre es difícil de coordinar en una catástrofe de esta magnitud, pero en este caso lo es más porque hablamos de islas”, explicaba el teniente coronel francés Gabriel Foisel, avanzadilla junto a un bombero también galo   de las diez toneladas de ayuda humanitaria que envía Francia.

 Apocalipsis en Tacloban
 La ciudad de Tacloban ofrece imágenes apocalípticas con cadáveres por los suelos, hinchados y empezando a pudrirse con un calor que ronda los 30 grados centígrados como máximo.
Un pequeño puente aéreo de tres aeronaves militares se encarga por ahora del transporte de ayuda (tiendas de campaña, mantas y agua).
A    nadie se le escapa que Tacloban, la capital de la provincia de Leyte, que tenía 220 mil vecinos hasta el viernes,  se perfila como el epicentro del desastre.
Sólo en la ciudad murieron  10.000 personas, según cálculos de las autoridades asumidos por la ONU. Decenas de vecinos se arremolinan  a la entrada del aeropuerto suplicando ayuda.

Las autoridades locales aseguraron a Naciones Unidas que habían localizado allí una fosa común con entre 300 y 500 cadáveres. La mayoría posiblemente murió ahogada por la subida del agua, que alcanzó  tierra adentro profundamente, en una tragedia que a muchos les recordó, aunque obviamente a menor escala, el mortífero tsunami que castigo a toda la región en 2004.

A todo esto, más de una veintena de países anunciaron  ayudas de emergencia y humanitaria. Desde los 155 mil dólares donados por el papa Francisco a las víctimas del mayor país católico de Asia hasta los marines prometidos por Estados Unidos.
Buena falta le hace a Filipinas la ayuda externa en este caso porque los fondos anuales para emergencias estaban prácticamente gastados tras el terremoto de 7,2 que sacudió también al centro del país hace un mes y el desplazamiento de personas por un conflicto armados con rebeldes musulmanes en una provincia sureña.

Por su parte, la ONU  asegura que se trata de un "desastre total”. Se estima que Haiyan destrozó el 80% de las estructuras de varias regiones del centro de un archipiélago devastado.

Cumbre está marcada por tifón Haiyan
Naciones Unidas inauguró ayer en Varsovia la nueva Cumbre sobre el Cambio Climático (COP19), marcada por el devastador impacto del tifón Haiyan a su paso por Filipinas, y urgió a los cerca de 200 países asistentes a acelerar las negociaciones para evitar las dramáticas consecuencias del calentamiento global.
"Ahora comenzamos a experimentar los efectos del cambio climático”, advirtió la secretaria general de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Christiana Figueras, quien al igual que el resto de mandatarios y delegados tuvo palabras de recuerdo y solidaridad con el país asiático.
 La delegada filipina,  Yeb Sanõ,  hizo un llamamiento a los países más desarrollados para pedir un compromiso decidido en la financiación de medidas contra el calentamiento global y en apoyo a  los damnificados. (EFE)

El paso de  Haiyan
Vietnam El tifón Haiyan llegó ayer al norte del país aunque ya debilitado pero con vientos de más de 100 kilómetros por hora, lo que causó  al menos 13 muertes entre quienes trabajaban para atajar las consecuencias.
  China Al menos cuatro personas murieron  en el sur del país  por las lluvias generadas por el paso del tifón Haiyan por la región, en la que hay al menos siete desaparecidos desde el domingo.
  Colombia La Cancillería reportó ayer  la desaparición de una mujer de esa nacionalidad en Filipinas.
  UE La Unión Europea informó que activó  el mecanismo de protección civil para coordinar la ayuda humanitaria  en varias zonas de Filipinas.

 

 


   

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