La buena marcha de la economía chilena no fue suficiente

Piñera deja la Presidencia con discreto apoyo ciudadano

El Mandatario intentó desmarcarse de la derecha tradicional chilena, pero jamás consiguió conectarse con las grandes mayorías.
miércoles, 13 de noviembre de 2013 · 21:37
Gerard Soler / Santiago
  El presidente chileno, Sebastián Piñera, que termina su gobierno con un destacado balance en el plano macroeconómico, se despide en cambio del poder con un discreto apoyo ciudadano.
La buena marcha de la economía y la aprobación de algunas leyes y proyectos relevantes no  fueron  suficientes para elevar la popularidad de Piñera, el primer gobernante conservador en llegar a La Moneda desde la recuperación de la democracia.
El célebre rescate de los 33 mineros de Atacama, en octubre de 2010, disparó la aprobación del Mandatario, aunque fue un episodio definitivamente efímero y poco después la valoración ciudadana se desplomó de nuevo.
Durante su mandato, Piñera trató  de dar un nuevo aire a la derecha chilena y alejarla del legado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Incluyó en su gabinete a varios ministros con un perfil más técnico que político y no dudó en tomar decisiones con las que ningún gobierno anterior de la Concertación -la alianza de centroizquierda- se atrevió, como subir los impuestos a las empresas y cerrar una lujosa cárcel militar para violadores de los derechos humanos.
Todo esto con una economía que navegó viento en popa y unos indicadores macroeconómicos que situaron a Chile como uno de los países más prósperos de América Latina. El Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa promedio cercana al 6%, la inversión extranjera aumentó año tras año y el desempleo bajó a menos del 6%.
Piñera defiende, además, que  creó  cerca de 800 mil  empleos desde 2010 y presume de haber reconstruido prácticamente todo lo que el terremoto y el tsunami arrasaron el 27 de febrero de 2010, pocos días antes de que él asumiera el poder. El presidente no  contribuyó  a la paz de la derecha y, por el contrario,  reflotó la disputa entre liberales y conservadores.
Baja popularidad
Respecto de la baja popularidad de Piñera, no hay una única razón que la explique, aunque los analistas coinciden en la falta de carisma como un elemento fundamental.
Carlos Peña, rector de la Universidad Diego Portales, planteó recientemente, en una columna en el diario El Mercurio,  que podría ser que Piñera "haya hecho un buen gobierno pero haya sido un mal Presidente”.

"Para ser un buen Presidente no es suficiente la sagacidad y la astucia felina. Se requiere la capacidad de conectar con las mayorías, de empatizar con ellas”, escribió el analista. Otros columnistas, como Héctor Soto, sostienen que a Piñera le fue difícil lidiar con la enorme sombra de Bachelet. (EFE)

El gobierno del empresario  Piñera
Haber    En el plano político impulsó  la ampliación de tres a seis meses del periodo de permiso posnatal para las madres y promulgó  leyes para reformar el sistema electoral, como la que establece elecciones primarias para candidatos presidenciales o la inscripción automática en los registros electorales y el voto voluntario.
Debe  La crisis de la educación expresada en protestas ciudadanas, la incapacidad para negociar una alternativa,  la postura de su gobierno frente a la demanda del pueblo mapuche y dos crisis de gabinete marcaron su administración.

 

 


   

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