Las escenas de dolor se suceden en el patio del Union Buildings

Cantos de alegría enmudecen ante el féretro de Mandela

Los restos del líder fueron trasladados por Pretoria para un último homenaje de su pueblo.
jueves, 12 de diciembre de 2013 · 21:35
EFE / Pretoria
La escalinata que desciende del palacio gubernamental de Pretoria, donde está instalada la capilla ardiente de Nelson Mandela, se convirtió ayer en un reguero de lágrimas que diluye la alegría de los días precedentes, en los que primó el festejo por el legado del expresidente de Sudáfrica.
La visión de su cuerpo embalsamado deshace momentáneamente el encanto y ayuda a comprender a muchos de sus conciudadanos la realidad de lo sucedido: que el "Tata” (Padre) de su libertad ha muerto.
"Estos días he estado alegre, he salido a la calle a celebrar todo lo que hizo por nosotros y el orgullo que sentimos por él. Pero hoy estoy muy triste, acabo de verlo en su ataúd”, contó Poppy, una mujer de 70 años, entre sollozos.
"No hay nadie como él. Sólo me queda la esperanza de que Dios permita que nazca alguien igual”, añadió la señora, con una sonrisa. Las escenas de dolor se suceden en el patio del Union Buildings, donde el cuerpo de Mandela yace bajo un enorme arco blanco custodiado por la guardia de honor.
La espera media para llegar a ese punto es de cinco horas, la mayoría de ellas bajo el asfixiante sol del verano austral, "pero merece la pena; esperaríamos el doble si hiciera falta”, asegura una joven con dos banderas de Sudáfrica prendidas del pelo, uno de los atuendos más comunes de la cola.
Al aproximarse a la última puerta que da acceso a la capilla ardiente tuvo que quitárselas, al igual que los que portaban sombrero, por orden de los agentes de seguridad, que también obligan a cubrirse los hombros, a cerrar los paraguas que protegen del sol y a apagar los teléfonos móviles. Cruzado el arco que permite contemplar fugazmente el rostro inerte de Madiba, los llantos afloran y las piernas flaquean.
En el segundo día de velatorio, por el que al final del día habrán pasado más de 40.000 personas, según calculan las autoridades, más de un centenar tuvieron que ser asistidas por las crisis nerviosas y el desconsuelo que les provocó la visión del cuerpo de Mandela, informaron a EFE fuentes de las Fuerzas de Seguridad.
"Me siento realmente mal, ha sido muy desconsolador”, admitió Johanna, una mujer que vestía una camiseta de conmemoración del 90 cumpleaños de Mandela, celebración popular en la que tuvo la oportunidad de ver al héroe.

"Prometí que si algún día volvía a verlo llevaría esta camiseta, y ha tenido que ser cuando está muerto”, añadió esta sudafricana, que se recuperaba de su desaliento tendida bajo la sombra de un árbol y que se escapó de la espera en la cola porque tiene amigos que trabajan entre el personal de servicio de la sede del Gobierno.

Miles  hacen fila
Despedida Miles de sudafricanos hacen  pacientemente fila  en Pretoria para rendir tributo a Nelson Mandela, acompañado en todo momento por un miembro de su familia, como manda la tradición.
 Capilla La capilla ardiente de Mandela abrió por segundo día en el edificio de la Unión de Pretoria, sede del Gobierno y lugar donde el líder sudafricano juró su cargo como primer presidente negro y democrático de Sudáfrica en 1994.
Cuerpo El cuerpo de Mandela yace en el centro del patio del edificio de la Unión, cubierto por un toldo y en un féretro que permite ver la mitad superior de su cuerpo.

 Critican al impostor que fingió el papel de intérprete

AFP / Johannesburgo
¿Quién demonios contrató al intérprete de lengua de signos de la ceremonia de homenaje de Nelson Mandela?, se preguntaban todos ayer en Sudáfrica, divididos entre risa e indignación después de que sus gesticulaciones sin sentido dieran la vuelta al mundo.
El hombre que acompañó con sus gestos los discursos de los más poderosos líderes del planeta y miembros de la familia de Mandela "no es un intérprete profesional”, admitió la viceministra sudafricana de Personas con Discapacidad, Hendrietta Bogopane-Zulu.
"Es posible que se produjera un error”, declaró Bogopane-Zulu tras la reacción indignada de la comunidad de sordos que no entendió nada de la gesticulación incoherente del intérprete oficial. La empresa de intérpretes "engañó” al Gobierno y luego "desapareció”, explicó la viceministra.
Por su parte, el intérprete se justificó afirmando que sufrió un ataque de esquizofrenia debido al estrés. Thamasanqa Jantjie  indicó en una entrevista al diario The Star que "perdió la concentración, empezó a oír voces y a alucinar”. "No pude hacer nada. Estaba solo en una situación muy peligrosa”, explicó.
 "Traté de controlarme y no mostrar al mundo lo que ocurría. Lo siento mucho”, afirmó Jantijie, quien añadió que fue incapaz de abandonar la tribuna.
 Una especialista en lenguaje de signos dijo que Jantjie era una "completa estafa” y que parecía más bien "que tratase de espantar moscas de su cara”.


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