La costa quedó devastada

lunes, 18 de abril de 2016 · 00:00
El terremoto de 7,8 grados de intensidad sólo duró un minuto, pero fue suficiente para devastar las poblaciones costeras de Ecuador.

Desde 1979 que no se sentía algo igual. La gente intentaba salir lo más rápido posible de sus casas, pero  algunas personas no pudieron. Hasta el anochecer de ayer se contaron 246 muertos y 2.557 heridos.

Los sobrevivientes relataron a la prensa internacional cómo se escuchaban los gritos entre los escombros, gritos que con el tiempo se perdían.

"Cómo no voy a llorar, había una persona atrapada que gritaba pidiendo auxilio, pero después ya dejó de gritar. Ay, Señor, fue terrible”, dijo Nelly, una desconsolada mujer de 73 años, frente al destruido mercado de abastos del Abdón Calderón, en las afueras de Portoviejo

Los rescatistas se apresuraban en levantar los trozos de concreto y ladrillo en busca de algún rastro de vida. El Ejército y la Cruz Roja armaban sus carpas para atender a los heridos y distribuir la ayuda a los afectados.

Unos 100 presos se fugaron de la cárcel de Portoviejo aprovechando la afectación de la infraestructura carcelaria. "Trabajamos en operativos de recaptura”, escribió en Twitter la ministra de Justicia, Ledy Zúñiga.

El presidente Rafael Correa tenía previsto llegar ayer a Ecuador después de una visita al Vaticano, donde se enteró que su país se sacudía con un temblor y la cifra de muertos aumentaba.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

60
1

Comentarios