Terremoto de 7,8 en Ecuador deja centenares de muertos

Socorristas libran una carrera contrarreloj para rescatar a las personas enterradas bajo los escombros tras un potente sismo.
lunes, 18 de abril de 2016 · 00:00
AFP /  Portoviejo

Equipos de socorro intentaban ayudar ayer  a las miles de personas damnificadas en Ecuador por un potente sismo, el más fuerte en 40 años, que causó al menos 235 muertos, más de 1.500 heridos y destrozos considerables en varias provincias costeras y zonas turísticas.

La calle Pedro Gual en la ciudad de Portoviejo (oeste), una de las más afectadas, parece literalmente una zona de guerra: algunos edificios han quedado reducidos a escombros, otros están medio derrumbados y hay postes de luz tendidos sobre el asfalto, mientras vecinos y curiosos contemplan estupefactos la magnitud de la tragedia.

"Ya rescatamos tres fallecidos y creemos que hay de 10 a 11 personas más atrapadas”, explicó un miembro del cuerpo de rescate asignado a la búsqueda de víctimas en el Hotel El Gato, un edificio de seis pisos que se desplomó por completo, sepultando a personas y vehículos.

La situación en Portoviejo es tan delicada, que hay que caminar por la mitad de la calle por riesgo de que colapsen las casas. "Todo fue tan rápido, no nos dio tiempo a nada. Le dije a mi esposa: ‘sal con los niños’ y ya no se pudo. Empezaron a caer esas paredes. Tuvimos que refugiarnos en una esquinita, bajo un mueble”, recuerda el peluquero Fernando Chávez.
 
 El terremoto de 7,8 grados -el más fuerte desde 1979- tuvo una duración de cerca de un minuto y afectó sobre todo a seis provincias de la costa ecuatoriana.

"Dejó de gritar”

El sismo se registró el sábado sobre las 19:00 locales (00:00 GMT), pero los sobrevivientes siguen todavía aturdidos por el impacto, sin poder desprenderse del temor a nuevas réplicas.

"Cómo no voy a llorar, había una persona atrapada que gritaba pidiendo auxilio, pero después ya dejó de gritar. Ay, Señor, fue terrible”, dijo Nelly, una desconsolada mujer de 73 años, frente al destruido mercado de abastos del Abdón Calderón, en las afueras de Portoviejo.

"Fue horrible, primera vez que siento un sismo como éste, me pareció que duró como un minuto y medio. La casa parecía que se caía. Estoy sorprendida, no me imaginaba que esta ciudad quedara así”, declaró visiblemente afectada Bibi Macontos, de 57 años.
 
En Pedernales, epicentro del sismo, con playas sobre el Pacífico y fuerte actividad turística, las autoridades estimaban entre 300 y 400 muertos y una treintena de hoteles completamete derruidos. En Guayaquil (suroeste), los locales y centros comerciales están cerrados. Hay pocas personas en las calles. Apenas unos curiosos caminan alrededor del puente que colapsó la noche del sábado.

20 veces más que en Japón

El presidente Rafael  Correa, que anunció la activación de líneas de crédito de contingencia "por cerca de 600 millones de dólares”, dijo que la "prioridad inmediata” es el rescate de las personas entre escombros.

Para ello ha destinado a unos 14.000 efectivos de las fuerzas de seguridad y contará con ayuda de países como Chile, Colombia, Venezuela y España. "Apoyo de rescatistas del exterior. En camino dos hospitales móviles.

Electricidad lista sólo para ciertos sectores. Hay que ser cuidadosos por escombros y postes caídos”, tuiteó.

Según David Rothery, profesor de ciencias planetarias en la Open University del Reino Unido, "el terremoto de Ecuador se produjo en tierra” y la energía total liberada fue alrededor 20 veces mayor que la del sismo en Japón que ocurrió la madrugada del sábado, explicó.
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