Los brasileños y los políticos a los que aman odiar

Quienes apoyan la destitución de la presidenta Rousseff afirman que los legisladores que impulsan el impeachment son sus 'villanos favoritos'.
jueves, 21 de abril de 2016 · 11:06

AFP / Brasilia


Los brasileños que apoyan la destitución de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff afirman que los legisladores salpicados de acusaciones de corrupción que impulsan el impeachment son sus "villanos favoritos".


No simpatizan con el jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, ni con el el vicepresidente Michel Temer, primero en la línea de sucesión si Rousseff es destituida. Tampoco el presidente del Senado, Renan Calheiros, les cae en gracia: todos pertenecen a una generación política corrupta, que debe ser purgada.


Cunha está acusado por la fiscalía de corrupción y lavado de dinero, Temer está bajo sospecha de haber participado en transacciones ilegales de etanol y Calheiros ha sido señalado como posible beneficiario de sobornos de Petrobras. Sin embargo, en el campamento de simpatizantes del impeachment en Brasilia, ese elenco político es visto como el menor de los males frente al formado por Rousseff, su predecesor Luiz Inacio Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores (PT), tapizado de escándalos de corrupción.


"No es la mejor opción, pero en este momento cualquier cosa es mejor que el PT", aseguró Lidice Teixeira do Nascimento, de 43 años, dueña de una empresa de ropa femenina en Sao Paulo. Teixeira fiegura entre los activistas que acamparon en la capital el fin de semana pasado, parte de las decenas de miles de personas que siguieron la votación a favor del impeachment de Rousseff en las afueraS del Congreso. Y no desconoce que Cunha es uno de los tantos políticos implicados en un gigantesco fraude en la petrolera estatal Petrobras. Pero como muchos en Brasil, lo llama "mi villano favorito", como el título de la película infantil animada acerca de un criminal entrañable acompañado por una armada de criaturas amarillas, los minions.


"Él abrió el proceso de impeachment", explicó Teixeira, sentada junto a una carpa antes de comenzar a cantar una canción sobre Rousseff que incluye el ya célebre "chau querida", con el que Lula se despedía de la presidenta en una de las conversaciones pinchadas que fueron liberadas por el juez anticorrupción, Sergio Moro.


Un sondeo del diario Folha realizado el domingo entre los que pedían en Sao Paulo la salida de la presidenta reveló que el 87% quiere que Cunha también pierda su cargo. En cuanto a Temer, el 54% quiere que tenga su propio impeachment. Como vicepresidente podría enfrentar las mismas acusaciones que Rousseff: haber recurrido a una contabilidad creativa para enmascarar el déficit presupuestario.


"Uno de los mayores bandidos"


El impeachment de Rousseff está ahora en las manos del Senado, que a mediados de mayo votará si le abre un juicio, lo cual supondría su inmediata separación del cargo, inicialmente de manera provisoria. A pesar de que no ha sido acusada de ningún cargo de corrupción, las protestas contra Rousseff se enfocan en el escándalo del fraude en Petrobras y en las alegaciones contra Lula y la fuerte recesión que golpea al país.


Pocos activistas siquiera mencionan las imputaciones contra ella, que no están relacionadas con la corrupción en la petrolera. "Calheiros es uno de los mayores bandidos que ha producido la política brasileña", apuntó Celso Anaruma, un conductor de camiones de 56 años del estado de Sao Paulo, mientras desmontaba su carpa. "Cunha no es un santo. Pero no es nuestro mal mayor", agregó.


Muchos recuerdan que el nombre de Temer apareció en un supuesto negocio ilegal de etanol ligado al caso Petrobras, pero no ha sido acusado de ningún delito. "Me parece un poquito mejor que ella (Rousseff)", afirmó Charlo Ferreson, una peluquera de 43 años de Rio de Janeiro, que vestía una camiseta con la leyenda "Adelante Brasil". Lo mejor sería celebrar nuevas elecciones, comentó, "el problema es que Brasil no tiene alternativas buenas" para la presidencia.


En otra tienda, a la sombra de los árboles, Andrea Basilio cree que Temer también debería irse. "Precisamos un impeachment contra todos y hacer una nueva elección", señaló Basilio, una técnico de 51 años de Sao Paulo. Tampoco se priva de llamar a Cunha "mi villano favorito", aunque comparado con otros políticos cree que es apenas "un ladrón de gallinas".


La opción militar


Más de 58% de los 513 diputados están bajo investigación o han sido acusados de cargos de corrupción, asesinato y violación, según Transparencia Brasil. En el Senado, un 60% tiene problemas con la justicia, según la ONG.


Una pequeña minoría de brasileñosestá tan cansada de los políticos que quieren que los militares tomen el poder como lo hicieron entre 1964 y 1985. "Queremos una limpieza general", comentó Rita de Cassia, 49 años, una profesora jubilada de Campinas, en el estado de Sao Paulo, usando una camiseta en tonos verde oliva. "Tenemos que sacarlos a todos y empezar de cero", añadió.  

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete. 

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día. 

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

Comentarios