Apuntan a seguidores del clérigo Fethullah Gülen como instigadores del golpe

sábado, 16 de julio de 2016 · 12:38
ABC.ES /
El clérigo turco Fetulá Gulen ha condenado desde su exilio en Estados Unidos el intento de golpe de Estado en Turquía y ha rechazado «categóricamente» estar detrás de la rebelión militar, a pesar de las acusaciones vertidas en las últimas horas por el Gobierno. «Condeno, en los términos más rotundos, el intento de golpe militar en Turquía. El Gobierno debería ganarse mediante un proceso de elecciones libres y justas, no por la fuerza», ha subrayado, en un comunicado en el que confía que la situación se resuelva "pacíficamente".

«Como alguien que ha sufrido bajo diferentes golpes miliares durante las últimas cinco décadas, es especialmente insultante ser acusado de tener algún vínculo con esta intentona. Niego categóricamente las acusaciones», ha remachado.

Erdogan ha acusado insistentemente en los últimos años a Gulen --su otrora aliado-- de urdir un plan para echarle del poder valiéndose de sus simpatizantes en todos los estamentos del Estado. El clérigo, a su vez, se convirtió en un enemigo político del presidente después de que en 2013 se conocieran casos de corrupción, supuestamente destapados por simpatizantes del clérigo, en el círculo más íntimo del presidente.

Desde entonces, se han sucedido purgas de seguidores de Gulen, entre ellos trabajadores de medios de comunicación o jueces considerados afines al religioso, tales como el diario de gran tirada 'Zaman' o la cadena de televisión Samanyolu TV.

En diciembre de 2014, el presidente turco en funciones Erdogan declaró que Gülen se había propuesto el objetivo de derrocar el Gobierno de Turquía. Específicamente, le atribuyó participación de sus adeptos en las protestas del año 2013 y la publicación de información comprometedora contra varios miembros del Gabinete de Ministros.

Fethullah Gülen ha dedicado su vida al estudio de la teología islámica y su enseñanza en madrasas turcas además de su cargo como imán bajo la supervisión del Ministerio de Asuntos Religiosos de la República Turca. La suya es una visión moderada del Islam y de un movimiento religioso dedicado, según sus propias palabras, «a la educación, una educación del corazón y el alma además de la mente».

El movimiento de Gulen ha desarrollado una moderna red de escuelas y universidades, acaparando influencia entre amplios sectores de profesionales liberales. Pese mostrarse contrario al secularismo, signo de identidad de la Turquía contemporánea, Gulen ha promovido desde su movimiento un diálogo interreligioso y cultural que le llevó a entrevistarse en 1998 con el papa Juan Pablo II y líderes judíos y ortodoxos.

Erdogan se apoyó en la influencia de Gulen para limitar el poder de los militares nacionalistas, responsables de la caída de cuatro gobiernos desde 1960. Sin embargo, el escándalo de corrupción que resultó con la dimisión de tres ministros de Erdogan. El presidente respondió con una purga de jueces, policías y fiscales.

En distintos encuentros con el presidente estadounidense, Barack Obama, Erdogan ha reiterado la extradición de Gulen, que actualmente vive enPensilvania, para que fuera juzgado en Turquía por supuestas conspiraciones contra Ankara.

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