Sube a 80 muertos y más de 200 heridos en ataque del Estado Islámico en Kabul

Dos suicidas detonaron sus cinturones explosivos en medio de la multitud que se manifestaba por la capital de Afganistán. En tanto, se han reportado 231 personas heridas.
sábado, 23 de julio de 2016 · 08:46

Agencias / Kabul

 
Al menos 80 personas murieron y 231 resultaron heridas tras hacerse explotar un suicida durante una manifestación de la minoría étnica hazara este sábado en Kabul, informaron fuentes oficiales. El atentado fue reivindicado por el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). "Dos combatientes del ISIS detonaron sus cinturones explosivos en una concentración chiíta en el barrio Dehmazang", indicó la organización yihadista a través de su agencia de prensa Amaq.

La explosión se produjo en la zona de Dehmazang de la capital afgana y"se teme que las víctimas sean más", indicó una fuente policial que pidió el anonimato. El ataque tuvo lugar durante una manifestación de miles de afganos, la mayoría hazaras, que discurría entre fuertes medidas de seguridad en protesta por un proyecto eléctrico del Gobierno que excluye a una provincia de esta minoría, de la rama islámica chiíta.

Las autoridades habían cercado el recorrido con la colocación de grandes contenedores y la marcha se dirigió al palacio presencial, aunque el dispositivo de seguridad impidió el paso sin que se produjeran incidentes. "80 personas han muerto y más de 200 resultaron heridas en el ataque suicida en Kabul", dijo el vocero del Ministerio de Salud Pública de Afganistán, Ismial Kawis.

La comunidad hazara de Afganistán, un país predominante suní en el que los chiíes conforman el 9% de la población, ha sido objeto de diversos secuestros en grupo y asesinatos sectarios por parte de los talibanes y otros grupos insurgentes en los últimos dos años.

El EI reivindicó el ataque, cometido por dos kamikazes. "Dos combatientes del EI detonaron sus cinturones explosivos en una concentración chiita en el barrio Dehmazang" de la capital, indicó el la organización radical sunita a través de su agencia de prensa Amaq.

Los manifestantes exigían que una línea de alta tensión en construcción abasteciese en electricidad a la provincia de Bamiyán (centro), la más atrasada económicamente del país, donde vive gran parte de la comunidad hazara.
El ministerio del Interior había indicado inicialmente que el ataque había sido cometido "probablemente por un kamikaze que iba a pie" en medio de la multitud.

Pero el presidente Ashraf Ghani señaló poco más tarde en un comunicado emitido en dari y en inglés que se produjeron "varias explosiones". Se trata del primer atentado desde el 30 de junio en Kabul y del primero de semejante magnitud que reivindica el EI desde su implantación a inicios de 2015 en Afganistán.

Un fotógrafo de la AFP que acudió al lugar de la matanza narró escenas del horror. Había "decenas de cuerpos, pude contar más de veinte, algunos totalmente desmembrados (...) Hay charcos de sangre por todas partes", contó. "Oí un ruido ensordecedor muy cerca mío. Hay muchos muertos y heridos, no logro entender dónde estoy", dijo a la AFP uno de los organizadores del desfile, Jawad Naji.

Una marcha pacífica 
La marcha transcurría pacíficamente, encabezada por muchas mujeres. Después de la carnicería, muchos sobrevivientes expresaban su indignación contra la policía, que acordonó la zona, informó el fotógrafo de la AFP.
El presidente Ghani expresó su "tristeza" y denunció la presencia de "terroristas infiltrados en una marcha pacífica". Entre las víctimas, agregó, figuran miembros de las fuerzas de seguridad afganas.

Las milicias de los talibanes, rivales del EI, negaron rápidamente cualquier implicación en el hecho y lo atribuyeron a "tentativas de crear divisiones en el seno del pueblo afgano". La minoría hazara, de unos tres millones de miembros, padeció décadas de persecuciones y miles de ellos fueron exterminados a fines de los años 90 por la red Al Qaida y por los talibanes, en su gran mayoría pastunes sunitas, que gobernaban el país.

La seguridad en Afganistán se degradó gravemente en los últimos meses, tras la partida del grueso de las tropas extranjeras. Ese empeoramiento de la situación obligó a Estados Unidos a cambiar de planes, para mantener a 8.400 soldados en el país, en lugar de los 5.500 inicialmente previstos. El atentado del 30 de junio, contra un convoy de reclutas de la policía, dejó una treintena de muertos y cerca de 80 heridos.


 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Comentarios