Según un sondeo, la presidenta Dilma Rousseff será destituida

Entre los senadores que hablaron con Folha de Sao Paulo y anticiparon su voto por la destitución se contabilizaron 54, que es la cantidad mínima.
miércoles, 31 de agosto de 2016 · 00:00
Brasilia  / AFP

Entre lágrimas, agravios y referencias a Dios, el Senado brasileño expuso sus argumentos finales antes de decidir hoy si destituye a Dilma Rousseff, un desenlace que todos ya dan por sentado en Brasil. Según el diario Folha de Sao Paulo, entre los senadores que hablaron con la prensa y ya anticiparon cómo votarán en el impeachment se contabilizaron 54 votos a favor de la destitución de Rousseff, lo que es suficiente para dejarla fuera.

"El impeachment es un remedio constitucional al que necesitamos recurrir cuando la situación se revela especialmente grave”, señaló la abogada de la acusación, Janaina Paschoal. 

"Fue Dios quien hizo que, en el mismo momento, varias personas percibieran lo que sucedía en el país”, añadió esta abogada en sus argumentos para probar que la primera mujer en presidir Brasil violó la Constitución al manipular las cuentas públicas y que por eso debe dejar la presidencia. Pero el abogado defensor de la Presidenta, el exministro José Eduardo Cardozo, destacó que una destitución de Dilma Rousseff, sería "una pena de muerte política”. 

Tan dramático ha sido este juicio en Brasil, que durante las sesiones de este martes, tanto los abogados de la defensa como de la acusación, lloraron. "Canallas, canallas, canallas”, disparó el senador Roberto Requião, del PMDB y defensor de Dilma Rousseff, haciendo referencia al golpe de Estado contra Joao Goulart en 1964. 

Combativa, serena y por momentos sonriente, la Presidenta brasileña se defendió el martes durante más de 14 horas, en una sesión histórica en la que reiteró su inocencia y afirmó ser víctima de un "golpe” para reemplazarla hasta fines de 2018. 

"No acepten un golpe que en vez de solucionar, agravará la crisis brasileña”, pidió Rousseff al pleno de 81 senadores, convertidos en una especie de Gran Jurado. "Pido que voten contra el impeachment”, exhortó durante la sesión que sacó a la luz todos los problemas que afectan a la sociedad brasileña: una crisis económica galopante y una corrupción endémica. 

Fin de los años dorados

Rousseff fue suspendida de su cargo el 12 de mayo y asumió de forma interina su exvicepresidente Michel Temer. Si todo sale tal como pronosticaron los sondeos, será este político conservador, de 75 años y enemigo acérrimo de Dilma, quien se convertirá en presidente de Brasil. 

Para ello, se requiere el voto de 54 senadores. El  impeachment probablemente cerrará cuatro ciclos en el poder del emblemático Partido de los Trabajadores (PT), referencia regional de la izquierda. Un final trágico para esta organización nacida en la década de los años 80 por movimientos sindicales liderados por Lula y conocido en el mundo por exitosos programas sociales que lograron a sacar a millones de la pobreza. 

Y también para esta exguerrillera de 68 años, curtida de batallas, que gobierna Brasil desde 2010 y que heredó un país en pleno boom económico, motor de crecimiento en la región. 

En esos años dorados, el país fue elegido para celebrar los Juegos Olímpicos de 2016 y la Copa Mundial de Fútbol de 2014. Pero su imagen ha sufrido un fuerte desgaste a la par del deterioro de la economía, el crecimiento brutal del desempleo y la inflación.

 

 ¿De qué se acusa a la presidenta  Rousseff?

 

Brasilia  / AFP

 ¿De qué se acusa a Dilma Rousseff? Éstas son las claves para entender el proceso. La acusación afirma que, bajo responsabilidad de Rousseff, el Gobierno maquilló las cuentas públicas a través de  pedaladas  fiscales (como se las denomina en portugués), un mecanismo usado por el Tesoro Nacional para retardar el traspaso de dinero a bancos públicos y privados y a grandes administraciones. 

Según la acusación, esa práctica permite mejorar de forma engañosa las cuentas del Gobierno federal, elevando el gasto público para financiar los programas sociales, antes de su reelección. Y a la postre, precipitó la crisis económica del país. 

Rousseff también está acusada de dictar tres decretos y ampliar gastos sin aprobación legislativa, ignorando las metas fiscales aprobadas previamente por el Congreso, una estrategia contable que según la defensa, fue utilizada anteriormente por varios gobiernos  hoy están en la oposición. 

 La denuncia original incluía denuncias de corrupción relacionadas con el fraude a Petrobras, que fueron excluidas por el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que se centró en las faltas fiscales. "Senadores de la República no pueden votar fuera de nuestra realidad, es necesario que el mundo sepa que no estamos tratando aquí de cuestiones contables (...). El Senado es tan soberano que tiene el derecho y el deber de analizar la denuncia íntegra”, dijo la abogada acusadora, Janaína Paschoal.

 

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