Rajoy estudia la respuesta al amago de declaración de independencia de Cataluña

Entre las posibilidades que tiene sobre la mesa, figura la de suspender la amplia autonomía de que goza.
miércoles, 11 de octubre de 2017 · 06:40

AFP 

El Gobierno de España baraja este miércoles "todas las opciones" para responder a la crisis en Cataluña, cuyo presidente regional, Carles Puigdemont, suspendió una declaración de independencia en aras del diálogo.

Entre las posibilidades que tiene sobre la mesa, figura la de suspender la amplia autonomía de que goza esta región gobernada por una mayoría independentista, pero dividida casi a partes iguales sobre la autodeterminación.

El martes, en el Parlamento regional, Puigdemont sembró confusión al dar la impresión de que declaraba la independencia para suspenderla unos segundos después, enojando a sus socios independentistas más radicales, la CUP.

El desconcierto fue aún mayor cuando, terminado el pleno, los 72 diputados independentistas firmaron una declaración de independencia en la que como "representantes de Cataluña" constituyen "la República catalana como Estado independiente y soberano". El valor jurídico de este documento no está claro y en cualquier caso queda en suspenso.

La intervención de Puigdemont en el Parlamento hizo pasar de la euforia a la decepción a los miles de independentistas que siguieron el discurso en pantallas gigantes por toda Cataluña.

"Asumo, al presentarles los resultados del referéndum ante todos ustedes, el mandato de que Cataluña se convierta en un Estado independiente", afirmó, para decir, acto seguido: "Con la misma solemnidad, el Gobierno y yo mismo proponemos que el Parlamento suspenda los efectos de la declaración" para facilitar el diálogo con el Gobierno español.

La jornada de este miércoles se anuncia igual de tensa. El Ejecutivo estudia, entre otras medidas, la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que prevé la suspensión del autogobierno de Cataluña, restaurado tras la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

A las 14h GMT, hablará el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que el martes por la noche recibió ya al líder del principal partido de la oposición, el socialista Pedro Sánchez.

España es un país muy descentralizado y la Constitución adoptada en 1978 confiere a sus 17 comunidades autónomas amplios poderes en materia de salud y educación, por ejemplo.

Pero incluye una disposición que permite al poder central intervenir directamente en los asuntos de una región en caso de crisis, el artículo 155. Este artículo permite tomar "las medidas necesarias para obligar" a una comunidad autónoma "al cumplimiento forzoso" de sus obligaciones, sin especificar cuáles son.

Además, el Gobierno cuenta con otras herramientas a su disposición. Podría decretar el "estado de alarma", el "estado de excepción" o el "estado de sitio" o la ley de "seguridad nacional", promulgada en 2015, que permite decretar que el país se encuentra en una "situación de interés para la seguridad nacional".

Según Mariano Rajoy, este procedimiento es una "figura intermedia" para situaciones entre "crisis ordinarias" y "estados de alarma, excepción y sitio". Permite legislar por decreto y, por ejemplo, controlar directamente a la policía catalana.

División en filas independentistas

Más allá de las discrepancias, en lo que sí concuerdan cuatro de cada cinco catalanes -según los sondeos- es en que quieren un referéndum para decidir sobre su futuro. Madrid se opone esgrimiendo la Constitución.

El pasado 1 de octubre se celebró una consulta, declarada ilegal por la justicia y empañada por cargas policiales, en el que el sí a la independencia se impuso por un 90%, con una participación del 43%.

Desde la consulta, el Ejecutivo catalán ha recibido una fuerte presión tanto del Gobierno español, como del empresariado, con el traslado de sede de numerosas empresas señeras de la región. La comunidad internacional respalda a Madrid.

Puertas adentro, los más radicales del Ejecutivo catalán (la formación de extrema izquierda CUP) querían aprovechar este resultado para declarar unilateralmente la independencia. Por eso acusan a Puigdemont de haber desperdiciado una oportunidad.

"Teníamos una sesión supuestamente de proclamación de la república que ha terminado siendo una sesión de confusión alrededor de si hemos proclamado o no la hemos proclamado", dijo el portavoz de la CUP.

Según esta formación, a última hora Puigdemont sucumbió a la presión internacional, generando discrepancias en la coalición independentista, donde conviven conservadores, democristianos, progresistas y radicales de izquierdas.

El Gobierno español había pedido horas antes que se no hiciera nada "irreversible" para no agravar la crisis política que vive España, la peor de su era democrática moderna, una demanda a la que se sumaron voces europeas.

 

 

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