Palestinos desatan su cólera por polémica Jerusalén-capital

Más de 20 personas resultaron heridas en los choques por balas de goma o balas reales en disturbios en Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza.
viernes, 8 de diciembre de 2017 · 00:04

AFP / Ramala


 Manifestantes palestinos desataron su cólera   contra la Policía israelí en Cisjordania y Gaza, tras el reconocimiento por parte de Estados Unidos de Jerusalén como capital de Israel, al tiempo que el movimiento islamista Hamas pedía una nueva intifada. 


Más de 20 palestinos resultaron heridos en los choques por balas de goma o balas reales, y en varios países musulmanes se celebraron manifestaciones de repulsa contra la decisión del presidente Donald Trump. 


Soldados israelíes y manifestantes palestinos chocaron con virulencia en Hebrón, en el sur de Cisjordania, donde algunos colonos judíos viven bajo alta protección entre decenas de miles de palestinos, indicó un periodista de la AFP. En Belén, Qalqilya y Yenín, en las afueras de Ramala, también hubo enfrentamientos esporádicos. 


Los dirigentes palestinos reivindican Jerusalén Este, ocupado y luego anexado por Israel en 1967, como la capital del estado al que aspiran. Pero Israel considera que todo Jerusalén, tanto el este como el oeste, es su capital “eterna e indivisible”. 


Hasta ahora la comunidad internacional no ha querido reconocer a Jerusalén como capital, una cuestión muy delicada y clave en el proceso de paz. 


En Jerusalén Este, la parte palestina de la ciudad, considerada como ocupada por la comunidad internacional, las tiendas y las escuelas permanecieron cerradas por la huelga convocada por grupos palestinos. 


También se produjeron manifestaciones durante la jornada en Ramala, la capital política palestina, en Belén, también situada en la Cisjordania ocupada, y en varias localidades de la franja de Gaza, un territorio palestino sometido al riguroso bloqueo israelí. 


Hubo concentraciones en Jordania y Túnez, con la asistencia de miles de participantes, que quemaron fotos de Trump o la bandera estadounidense.


 Una intifada


Por su parte el movimiento Hamas, que gobierna la franja de Gaza, pidió un nuevo levantamiento popular. “No se puede hacer frente a la política sionista de Estados Unidos más que lanzando una nueva intifada” (nombre de la sublevación palestina) , dijo el jefe de Hamas, Ismail Haniyeh, en   Gaza. 


El ejército israelí anunció el despliegue de refuerzos militares en Cisjordania. 


A pesar de las advertencias de muchos de sus socios, el presidente estadounidense Donald Trump rompió el miércoles con la política de sus predecesores y anunció el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, ordenando el futuro traslado a esta ciudad de la embajada estadounidense, que ahora está en Tel Aviv, una decisión que podría tener consecuencias imprevisibles. 


Analistas y observadores temen que la decisión de Trump abra un nuevo conflicto por el estatus de esta ciudad, donde hay lugares santos judíos, cristianos y musulmanes. 


La responsable de la diplomacia europea, Federica Mogherini, lamentó la vuelta a “tiempos todavía más oscuros que los que hoy vivimos” mientras Rusia dijo estar “preocupada”. 


La decisión pondrá a la región “en un círculo de fuego”, advirtió el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que quiere movilizar al mundo musulmán.   Arabia Saudita  criticó la decisión.   


El reconocimiento de Jerusalén ha provocado la cólera de los líderes de la Autoridad Palestina.

Reclamo de los palestinos por Jerusalén, la clave del conflicto 


Israel se apoderó del sector oriental de Jerusalén, en su mayoría árabe, durante la Guerra de los Seis Días de 1967 y más tarde lo anexó, reclamando ambos lados de la ciudad como su capital. Y los palestinos quieren que el sector oriental sea la capital del futuro Estado que reclaman. 


La mayoría de la comunidad internacional no reconoce formalmente a Jerusalén como la capital de Israel, insistiendo en que el tema solo puede resolverse durante las negociaciones, un punto reiterado por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.


Jerusalén cobija entre los muros del casco viejo varios lugares santos para miles de millones de individuos:  La explanada de las Mezquitas, llamada Haram al Sharif (el noble santuario) por los árabes y Monte del Templo por los judíos. Es el tercer lugar santo del islam. Según la tradición musulmana, es el santuario más lejano que el profeta Mahoma haya visitado. 


El emblemático Domo de la Roca, con su cúpula dorada, se sitúa en el lugar desde donde, según la creencia musulmana, el profeta ascendió a los cielos en ancas de su yegua alada.  También es el sitio más sagrado para los judíos por ser el lugar donde se erigía su templo.


Y el Muro de los Lamentos,  último vestigio del Segundo Templo  es el sitio más sagrado en el que los judíos pueden rezar.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

62
7