Muerte de Noriega complica la justicia para sus víctimas

El Comité de víctimas, desaparecidos y asesinados durante su dictadura militar lamenta que ahora no se podrá conocer la verdad sobre todo lo que ocurrió.
miércoles, 31 de mayo de 2017 · 00:00
AFP / Ciudad de Panamá

 La muerte del exdictador panameño Manuel Antonio Noriega, a quien se le atribuían secretos capaces de hacer temblar a más de uno, provocó zozobra en los familiares de los desaparecidos y asesinados del período militar, que ven ahora más difícil hacer justicia. 

Noriega falleció el lunes a los 83 años en el hospital público Santo Tomás, en la capital panameña, después de haber sido operado en marzo de un tumor cerebral. El exdictador purgaba tres condenas de 20 años cada una por la desaparición de opositores bajo su régimen (1983-1989). 

Pero también estaba acusado por otros crímenes ocurridos mientras dirigía los aparatos de inteligencia y era mano derecha del líder nacionalista Omar Torrijos, quien alcanzó el poder tras un golpe militar en 1968. 

"Con la desaparición de Noriega ahora es más difícil saber la verdad de todo lo que ocurrió”, dijo a la AFP Maritza Maestre, presidenta del Comité de víctimas, desaparecidos y asesinados durante la dictadura militar. 

"Nunca habló, pero también el grupo que estuvo con él mantiene ese silencio”, señaló Maestre, quien mostró impotencia y rabia por esta situación. 

Secretos a la tumba

Noriega cumplía condenas por la desaparición y muerte en 1985 del opositor Hugo Spadafora; del militar Moisés Giroldi, muerto luego de rebelarse contra él en 1989; y por la llamada masacre de Albrook, en la que varios militares murieron después de sublevarse ese último año. 

Adicionalmente, una Comisión de la Verdad creada en 2002 documentó 116 casos de asesinatos y desapariciones durante el régimen militar, cuando Noriega era jefe de espionaje y encargado de combatir la insurgencia que siguió al golpe de 1968, así como en su periodo de gobernante. 

"Ahora Noriega enfrenta la justicia divina. Se lleva sus secretos a la tumba; pero muchos conocen la verdad de sus atrocidades y deben hablar”, escribió en Twitter Alida Spadafora, hermana de Hugo Spadafora, quien fue decapitado. 

Para el sacerdote Conrado Sanjur, miembro del comité de víctimas, Noriega era una fuente vital para conocer lo que pasó en aquellos tiempos de dictadura y sus responsables, pero con su muerte se cierra esa posibilidad.

 Este capítulo de la historia panameña no se termina porque se trata de justicia y mucha gente en Panamá, exmilitares, empresarios y políticos saben algo sobre lo ocurrido en aquella época, añadió Sanjur.

Noriega fue conocido también por su facilidad para tratar, en plena Guerra Fría, con distintos servicios secretos, como la CIA estadounidense. Pese a haber acumulado poder e información confidencial, tanto de copartidarios como de opositores, el militar nunca reveló la información que acumuló. 

A lo sumo se negaba a reconocer que hubiera participado en crimen alguno: "Bajo el nombre de Dios, no tuve nada que ver con la muerte de ninguna de estas personas. Siempre hubo una conspiración permanente contra mí”, dijo Noriega recientemente. 

"Él no decía nada más que era inocente, nunca dijo quién mató a quién, ¿qué vamos hacer?, Hasta ahí llega todo”, dijo en el canal TVN-2 Petra Ortega, viuda de Ismael Ortega, uno de los militares sublevados. Noriega fue derrocado en 1989 tras una invasión estadounidense y posteriormente fue condenado   por narcotráfico y en 2010 fue extraditado a Francia por lavado de dinero.

 

 Manuel Noriega, el militar sin escrúpulos

Manuel Antonio Noriega fue un temido dictador panameño, muy valorado agente de la CIA, que cayó en desgracia después de ser acusado de narcotráfico y derrocado por una invasión de Estados Unidos.  La vida de Noriega fue una permanente fuga hacia adelante. 

Considerado un militar sin escrúpulos, pudo relacionarse simultáneamente con el capo colombiano Pablo Escobar, el líder cubano Fidel Castro y con múltiples servicios de inteligencia. 
 
En medio de esa carrera hubo opositores asesinados, dudosas fortunas, condenas por narcotráfico, una invasión militar y denuncias de traiciones a repetición.

  Nacido en la capital panameña el 11 de febrero de 1934 en el seno de una familia humilde, Noriega abrazó muy joven la carrera militar y llegó a dirigir Panamá con mano de hierro entre 1983 y 1989. Tras participar en 1968 en un golpe contra el presidente Arnulfo Arias. Un año después,  gobernante de Panamá, el general Omar Torrijos, lo puso al frente del servicio de inteligencia G-2. 

Se sospecha que fue en esa época que la CIA, omnipresente en Panamá para vigilar el Canal, reclutó a Noriega, quien afianzó su poder tras la muerte de Torrijos en 1981 en un misterioso accidente aéreo.

 

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

60
1