La legalización del aborto se hunde en el Senado argentino

Tras más de 17 horas siguiendo el debate en la calle, muchas activistas resistían en los alrededores del Congreso. Ahora dicen que “la lucha continuará”.
viernes, 10 de agosto de 2018 · 00:04

AFP / Buenos Aires

El Senado de Argentina rechazó la madrugada de ayer un proyecto para legalizar el aborto, aprobado en primera instancia por los diputados, al cabo de un apasionado debate seguido por decenas de miles de personas en los alrededores del Congreso.

Tras el rechazo del Senado, los partidarios de despenalizar el aborto tendrán que esperar al menos un año para presentar un nuevo proyecto de ley.

La votación

Aprobada en primera discusión por la Cámara de Diputados el pasado 14 de junio, la propuesta que habría permitido la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación necesitaba la ratificación del Senado para convertirse en ley. Pero allí la votación fue de 38 votos en contra, 31 a favor y dos abstenciones.

La decisión fue recibida con un estallido de alegría por los manifestantes que se oponían a la norma, que desde las primeras horas del miércoles, al igual que los partidarios del proyecto de ley, coparon los alrededores del Congreso.

“Esta votación nos permite darnos un tiempo de reflexión para hacer propuestas superadoras y humanistas para las mujeres vulnerables. No hay vencedores ni vencidos”, dijo a la AFP en tono conciliador Alberto Bochatey, arzobispo de La Plata y encargado por la Conferencia Episcopal para el diálogo con el parlamento en este tema.

En cambio, Amnistía Internacional consideró que la decisión “representa la pérdida de una oportunidad histórica para el ejercicio de los derechos humanos de mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar”.

Entre los que apoyaban el sí, reconocidos por sus pañuelos verdes, la reacción osciló entre la tristeza y la rabia. Algunos lanzaron piedras y quemaron basura, mientras la Policía los esparcía con chorros de agua y gases lacrimógenos. Los incidentes, aislados, dejaron siete detenidos, según la Policía.

“Nunca creímos que íbamos a llegar hasta acá, y tenerlo tan cerca y que se nos escape de las manos da mucha bronca e indignación”, dijo a la AFP Mailén, una manifestante de 24 años.

Más temprano que tarde

Pero los impulsores de la legalización del aborto aseguraron que no se darán por vencidos.

“El futuro no le pertenece al no. Más temprano que tarde las mujeres van a tener la respuesta normativa que necesitan”, dijo el senador Miguel Ángel Pichetto, jefe del bloque del Partido Justicialista (peronista) en su discurso de cierre.

Sectores a favor de la ley evalúan convocar un referendo como sucedió en Irlanda, pero el Gobierno lo descartó. “No creemos que una consulta popular sea una opción. Se eligió el debate parlamentario”, dijo el jefe de Gabinete Marcos Peña a periodistas.

Peña recordó que el 21 de este mes el Gobierno enviará al Parlamento para su discusión una reforma al Código Penal. Esa puede ser la oportunidad para avanzar al menos en la despenalización del aborto, figura que cosecha mayor consenso parlamentario que la legalización.

Argentina, país del papa Francisco, tiene gran influencia de la Iglesia católica. Sin embargo, en 2010 se convirtió en pionera en la región al aprobar el matrimonio igualitario.

En América Latina, el aborto es legal en Cuba, desde 1965, y en Uruguay, desde 2012. También se permite en la Ciudad de México. Con el rechazo del Senado, las únicas posibilidades de realizarse un aborto no punible en Argentina seguirán siendo cuando corra peligro la vida de la mujer o en caso de violación.

Delito en el código

  • Legislación En Argentina, el aborto está tipificado como delito en el Código Penal de 1921, aunque se permite en casos especiales. La ley permite acceder a un aborto no punible cuando esté en peligro la vida de la mujer o en el caso de violación “a una mujer demente o idiota”.
  • Antecedente En 2012 la Corte Suprema falló que una mujer violada puede acceder al aborto no punible sin importar su capacidad intelectual, sin requerir autorización judicial y sin la obligación de denunciar la violación. También le ordenó al Gobierno instrumentar protocolos hospitalarios para garantizar el aborto no punible en estos casos. Pero esa norma no se cumple y muchos casos llegan a la justicia por la negativa de los hospitales a realizar la práctica.

“La calle ya se ganó”, dicen argentinas

Decenas de miles de manifestantes se habían ido empujadas por el frío y una lluvia por momentos torrencial y la cada vez mayor certeza de que el resultado sería adverso. Cerca de las 3:00 de la madrugada, cuando se hizo realidad el rechazo al proyecto, estalló la bronca del lado verde, el que identifica la lucha por la legalización del aborto.

Del otro lado de la plaza del Congreso, separados por varias filas de vallas y policías, los celestes Pro-vida, como se autodenominan los que rechazan la legalización, festejaban con algarabía y fuegos artificiales.

“Esto recién empieza, no podrán detener la marea feminista que vino a cambiar Argentina. Más temprano que tarde será ley”, escribió en Twitter apenas terminada la sesión en el Senado, la diputada Victoria Donda, una de las impulsoras del proyecto en el Parlamento. A 700 metros del recinto, una pantalla gigante transmitía el debate en directo.

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