Sindicatos inician paro de 36 horas contra ajustes de Macri

Las dos ramas centrales de trabajadores y los movimientos sociales advierten que “estarán en la calle hasta que cambie la política económica del Gobierno”.
martes, 25 de septiembre de 2018 · 00:04

EFE y El Clarín / Buenos Aires

Varias organizaciones sindicales de Argentina comenzaron ayer un paro de actividades que durará 36 horas, con el que buscan protestar contra el ajuste que está implementando el gobierno de Mauricio Macri para paliar la crisis económica a la que se enfrenta el país.

La protesta, convocada por las dos ramas de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA) y a la que se sumaron numerosos sindicatos, comenzó a las 12:00 hora local e incluyó una movilización por la tarde a la porteña Plaza de Mayo, donde se encuentra la sede del Ejecutivo, para celebrar el evento principal.

La convocatoria durará hasta esta noche, cuando comenzará la huelga general de 24 horas convocada por la Confederación General de los Trabajadores (CGT), principal central gremial del país.

“¡Basta de Ajuste! ¡Fuera el Fondo Monetario Internacional (FMI)! Trabajo, Producción y Soberanía Nacional”, difundió la CTA a través de las redes sociales.

Hugo Yasky, de la CTA, fue uno de los primeros en pronunciarse. “El Gobierno tiene que entender que los trabajadores y las trabajadoras vamos a estar en la calle hasta que cambie la política económica”, dijo.

“Esos que en Washington venden a la Argentina, a Brasil y a la región como el patio trasero. No. Este no es el patio trasero. Esta es la región que tuvo a San Martín y a Simón Bolívar. No vamos a volver a ser Colonia, ni nos van a entregar como si fuéramos simplemente un botín de guerra. Vamos a reivindicar nuestros derechos”, agregó, ante los aplausos de los manifestantes.

Dora Martínez, secretaria general adjunta de la CTA Nacional, explicó en declaraciones a EFE que este reclamo es para que el Gobierno “termine con las políticas de ajuste, de corte neoliberal, y que atentan contra el bolsillo de los jubilados, políticas de salud pública y en desmedro de las clases populares”.

Por su parte, Hugo Godoy, secretario general de la Asociación de los Trabajadores del Estado (ATE), explicó al medio C5N que esta “manifestación pacífica” busca profundizar la democracia y mejorar para que haya trabajo, producción y soberanía”.

“El único inconveniente lo está generando el presidente Macri generando hambre, desocupación, pobreza y nos obliga a este método porque no hay vías de discusión en una mesa”, alegó.

Aunque la paralización se sentirá especialmente hoy, 25 de septiembre. Desde ayer algunas escuelas y hospitales de la capital y de la provincia de Buenos Aires ya limitaron sus servicios.

Mientras tanto, el presidente Mauricio Macri se encuentra esta semana en Estados Unidos para participar de la 73 Asamblea General de ONU y mantener diversas reuniones políticas y empresariales.


El producto interno bruto argentino registró en el segundo trimestre de este año una caída interanual del 4,2 %, por lo que se rompió así una racha de cinco trimestres consecutivos de alzas interanuales al verse el país particularmente afectado entre los meses de abril y junio por una fuerte inestabilidad financiera y las consecuencias de una dura sequía.

“No es momento oportuno” para una huelga, dice el Gobierno

El Gobierno de Argentina aseveró que este no es “un momento oportuno” para hacer la huelga general, que la principal central sindical ha convocado para hoy, que se da en medio de la crisis que afecta al país por la devaluación del peso, la inflación y la caída de la actividad económica.

“Seguimos pensando que no es un momento oportuno en este momento, donde todos estamos haciendo un esfuerzo colectivo: empresarios, trabajadores y gobiernos provinciales para superar esta crisis”, expresó el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, en declaraciones a la prensa en Buenos Aires.

Para Sica, que remarcó que estas medidas de fuerza son “un derecho constitucional que tienen las organizaciones sindicales y los trabajadores”, esta iniciativa “impacta” en la economía y en aquellas personas que quieren ir a su trabajo.

“Estamos en un momento en que todavía la actividad esta cayendo y tenemos que empezar a recuperarla. A pesar de todo eso seguimos manteniendo los canales de diálogo abierto. Vamos a seguir trabajando ”, añadió.

El Ejecutivo está calculando cuánto será el impacto total de la huelga para la economía en su conjunto por la pérdida de producción.

Argentinos aguzan el ingenio frente a la inflación

AFP / Buenos Aires

El precio de la harina se duplicó en menos de un año, los huevos y el aceite en alza. Las compras diarias son un dolor de cabeza para muchos argentinos que apelan al trueque o a mercados al por mayor para enfrentar una inflación galopante.

“Está complicado hacer todas las compras en un único sitio. Caminamos todo el día para encontrar los mejores precios”, explica Agustina Saravia frente los puestos de la feria semanal de Nueva Pompeya, un barrio de Buenos Aires, donde viven familias de clase media baja y aún más modestas. “Aquí los tomates cuestan 50 pesos el kilo, en la verdulería cuestan 30”, señala la treinteañera, antes de irse a ver cuánto salen en el mercado vecino.

Sólo después decidirá dónde comprar. Igual que ella, la mayoría de los clientes del mercado estudian los precios de los carteles con atención, dudan, los comparan y sólo después, quizás, volverán a por un kilo de manzanas o algo de verduras. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INDEC) entre enero y agosto la inflación sumó 24,3%. En el caso de los alimentos básicos, el alza es mucho más notoria con picos en el aumento del precio de la harina (115%), huevos (56%) y aceites (40%).

Otro modo de defender los ingresos, son las compras al por mayor en las que muchas cadenas de supermercados se han especializado en los últimos años.

“Si compro por mi casa un paquete de arroz por día, aquí compro dos paquetes familiares. Así con todo”, explica Vanessa Ledesma, una madre de cuatro niños delante de un supermercado mayorista al que llegó después de un viaje de 40 minutos en autobús.

Vanesa, estudiante de Enfermería, va una vez por semana para hurgar los precios más interesantes. En su carrito, las compras del día se limitan a cuatro o cinco productos básicos. “No compré mucho porque aumentaron los precios”, explica.

En agosto los tomates aumentaron 10%, el pollo 8%, las papas 7%. “Todos quieren dólares, pero no toman en cuenta que los que pagan los platos rotos son los pobres, que no cobran en dólares”, lanzó con amargura en referencia a la caída del peso, que desde enero perdió el 50% de su valor. En Monte Grande, las personas están comenzando a practicar el trueque.

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