Trump defiende a su nominado pese a segundo caso de acoso

Deborah Ramírez, una compañera de Brett Kavanaugh en la Universidad de Yale, lo acusó de haberse exhibido en una fiesta en la década de 1980.
martes, 25 de septiembre de 2018 · 00:04

EFE / Naciones Unidas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó ayer una vez más a su nominado al Tribunal Supremo, Brett Kavanaugh, y puso en duda las motivaciones de las dos mujeres que a lo largo de los últimos días han acusado al magistrado de haberse comportado de manera inapropiada durante su juventud.

“Es absolutamente político. Estoy con él hasta el final”, señaló Trump a su llegada a la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde ayer comenzó una agenda de tres días que tendrá como platos fuertes su discurso de hoy ante la Asamblea General y su debut como presidente de una sesión del Consejo de Seguridad mañana.

El mandatario volvió a insistir, como viene haciendo desde hace días, en que Kavanaugh es “un buen hombre” y puso en duda los motivos que pueden haber llevado a Debora Ramírez y Christine Blasey Ford a haber sacado a la luz la conducta del magistrado, décadas después de que los hechos tuvieran lugar.

“Nunca lo mencionaron y de repente lo hacen (...). Creo que podría ser una de las cosas más injustas que le ha pasado nunca a un candidato a lo que sea”, sostuvo.

Según publicó el domingo la revista The New Yorker en su página web, la acusación data del año académico 1983-84, y Ramírez accedió a narrar su historia a la publicación después de que esta le contactara.

Ramírez, de 53 años, recuerda que Kavanaugh se quitó la ropa, borracho, durante una fiesta en una residencia de estudiantes, le clavó el pene en la cara y le hizo tocarlo sin su consentimiento mientras ella trataba de quitárselo de encima.

En una declaración proporcionada por la Casa Blanca, Kavanaugh negó que el evento haya sucedido alguna vez.

“Este supuesto evento de hace 35 años no sucedió. Las personas que me conocían entonces saben que esto no sucedió, y lo han dicho. Esto es una difamación, clara y simple”, apuntó el nominado al Tribunal Supremo estadounidense, quien ya se enfrenta a otra acusación de acoso en la década de los 80.

Esta es la segunda acusación de este tipo a la que se enfrenta el nominado desde que terminaron las audiencias para su confirmación en el Senado, hace ahora diez días.

La primera en poner en duda el comportamiento de Kavanaugh durante su juventud fue Christine Blasey Ford, quien está llamada a testificar la próxima semana ante el Senado, un paso clave que determinará el curso de la confirmación del juez para el Tribunal Supremo.

La senadora Dianne Feinstein, la demócrata de mayor rango en el Comité Judicial del Senado, pidió una demora en la consideración del candidato a la Corte Suprema después de que se revelara el segundo caso de acoso contra él. “Le escribo para solicitar un aplazamiento inmediato de cualquier otro procedimiento relacionado con la nominación de Brett Kavanaugh”, escribió Feinstein en una carta al senador republicano Charles Grassley, presidente del comité.

Caso Blasey Ford

  • Agresión En su acusación, publicada inicialmente por The Washington Post, Blasey Ford explicó que Kavanaugh y un amigo, “totalmente borrachos”, la habían arrinconado en un cuarto, la tiraron sobre una cama y pretendieron desnudarla, antes de que ella lograra escapar. La agresión habría ocurrido durante una fiesta de adolescentes en la década de 1980, en los suburbios de Washington.
  • Investigación Los senadores demócratas investigan una nueva acusación contra Kavanaugh, complicando aún más la situación del juez. Deborah Ramírez, de 53 años, dijo a la revista que durante un fiesta estudiantil en los años 1980 en la Universidad de Yale, Kavanaugh le puso los genitales en la cara y le hizo tocarlos sin su consentimiento.
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