El desabasto de gasolina, la primera gran crisis de AMLO

“Que no haya compras de pánico porque tenemos combustible suficiente; es un asunto de distribución”, minimizó el mandatario mexicano.
martes, 15 de enero de 2019 · 00:04

EFE  / México

El combate decidido al sistemático robo de combustible en México, que ha derivado en un grave desabastecimiento de gasolina, es la primera gran crisis del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien ayer anunció que se intensificará la vigilancia en los ductos.

“En esencia se va regularizando el abasto, la tendencia es que pronto vamos a regresar a la normalidad”, sostuvo   el mandatario, quien agradeció la labor de los 5.000 militares y policías destinados a resguardar los ductos de combustible.

López Obrador, que asumió la Presidencia el pasado 1 de diciembre, anunció asimismo que “se va a intensificar la vigilancia” de los ductos para erradicar por completo el robo de combustibles, que cifró en 65.000 millones de pesos (3.396 millones de dólares) anuales.

El líder izquierdista celebró que hasta ahora se han logrado frenar los sabotajes contra el ducto que transcurre entre Tuxpan, puerto del Golfo de México, por donde llega la mayor parte del combustible que importa México, y Azcapotzalco, en la capital mexicana.

Además, el Gobierno mexicano informó ayer que está investigando la participación de funcionarios públicos en el robo de combustibles, actividad con la que se habrían blanqueado 10.000 millones de pesos (522,5 millones de dólares).

La Secretaría de Hacienda informó que entre los investigados hay un antiguo alto cargo de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), un exdiputado local y un expresidente municipal que habrían comercializado combustible robado y habrían adquirido inmuebles para blanquear el dinero.

También se informó que han sido bloqueadas las cuentas bancarias de 15 personas relacionadas con el robo de combustible.

“Un robo descarado que se hacía con impunidad, cuando menos se actuaba con indolencia, con benevolencia de parte de los que tenían que enfrentar esta corrupción”, reprochó López Obrador en referencia a sus antecesores al frente del Gobierno.

Para evitar el robo de combustibles, el Gobierno implementó un cambio en el modelo de suministro de Pemex, que conllevó cerrar ductos y transportar el hidrocarburo  por camión cisterna. Esta modificación ha provocado  problemas de abastecimiento en al menos diez estados y en Ciudad de México, así como el cierre de estaciones de servicio y filas de varias horas en las gasolineras.

Esta crisis ha provocado un déficit de 93.000 barriles diarios de gasolinas, según informó Pemex, aunque destacaron que el robo se ha reducido drásticamente, de 126 mil a unos 3.000 barriles diarios.