Joven gay abusado, el rostro de la represión a protestas en Chile

Josué Maureira fue arrestado, sometido a una paliza, vejado por su orientación sexual, violado con una cachiporra y amenazado de muerte por agentes.
miércoles, 30 de octubre de 2019 · 00:26

EFE / Santiago de Chile

Entre las denuncias de violaciones de los derechos humanos durante la ola de protestas de las últimas semanas en Chile, el caso del joven gay Josué Maureira se ha convertido en uno de los más visibles por el cruel y escalofriante relato de su detención por parte de agentes de la Policía.

Este chico de 23 años, estudiante de Medicina de la Universidad Católica, denunció haber sido sometido a una paliza hasta quedar inconsciente, vejado por su orientación sexual, nuevamente golpeado hasta romperle el tabique nasal, violado con una cachiporra, amenazado de muerte y encarcelado por presuntas agresiones a los agentes.

Josué decidió denunciar a sus agresores públicamente, a pesar de las amenazas de los agentes, iniciando así otro viacrucis, el del proceso legal para sancionar a los responsables. “Es para que nunca más en Chile ninguna persona vea violados sus derechos humanos”, dijo Maureira, durante un receso en su declaración en la Fiscalía.

Todo comenzó en la madrugada del lunes 21 de octubre, cuando el joven se encontraba de curioso en pleno toque de queda frente a uno de los más de 300 supermercados saqueados durante la ola de protestas. Unos gritos de auxilio le empujaron a ingresar al supermercado, según su relato, pero enseguida llegaron los carabineros, que le quitaron su teléfono móvil y lo golpearon hasta perder la consciencia.

De acuerdo con Maureira, despertó en el auto policial y ahí continuaron los golpes hasta llegar a la comisaría de la comuna (municipio) de Pedro Aguirre Cerda, una de las que más denuncias por violencia sexual ha acumulado en estas protestas, señaló  Beatriz Contreras, jefa para la región de Santiago del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

En la comisaría se exacerbó aparentemente la violencia cuando los agentes repararon que llevaba las uñas pintadas de rojo y se percataron de que era homosexual. “Soy maricón”, le obligaron a gritar en repetidas ocasiones, para luego golpearlo.

Ese ensañamiento fue obra de cuatro agentes, entre ellos al menos una mujer, mientras que otros seis observaron toda la agresión sin reprochar nada a sus compañeros, según Josué.

Josué Maureira brinda declaraciones a la prensa el lunes. 
Foto: EFE

Las fotografías de su cuerpo lleno de hematomas certifican la dureza de los golpes, pero en la evaluación médica durante la detención estas lesiones fueron calificadas de leves.

De vuelta a la comisaría tras la evaluación médica llegó la peor parte, con más golpes que le lesionaron la nariz y luego la violación: “Dos de ellos me tomaron por la cintura y me bajaron los pantalones y la ropa interior. Luego otro utilizó su luma (porra) para introducirla en mi ano”, relató con frialdad.

Al pasar a disposición judicial, Josué se enteró de que los carabineros lo acusaban de robo en el supermercado y agresión a agentes, por lo que pasó varios días más en una cárcel.

Patronal propone subir salarios

La inédita crisis social en Chile ha llevado a varios de los empresarios más prósperos del país a hacer autocrítica e incluso a proponer mejorar las condiciones salariales de sus empleados, como afirmó ayer un representante del gremio.

Alfonso Swett, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), reconoció a medios locales que deben ejecutarse cambios. “Sabemos que tenemos que agrandar nuestras manos, meternos las manos al bolsillo y que duela”, aseveró Swett, cabeza de uno de los gremios empresariales más poderosos de Chile.

 Las quejas en la población apuntan a la desigualdad y brechas de ingreso. El salario mínimo es de 301 mil pesos (unos 412 dólares) y en el que la mitad de los 8,6 millones de trabajadores gana en promedio 400 mil pesos (555 dólares).

Tras 12 días de conflicto,   1.406  lesionados y 997 imputados

El subsecretario del Interior chileno, Rodrigo Ubilla, confirmó que en el marco de las protestas en Chile, que cumplieron ayer  12 días, se ha imputado penalmente a 997 personas por destrozos, incendios, saqueos o enfrentamientos con las fuerzas del orden.

“El Ministerio del Interior ha presentado un total de 228 querellas, ya sea por seguridad del Estado o por incendios asociados a la destrucción de las estaciones del metro. De las 228 querellas presentadas tenemos un total de 997 imputados, personas con nombres y apellidos que han sido imputadas”, dijo.

El subsecretario del Interior explicó en una conferencia de prensa en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, que las autoridades contabilizan hasta el momento 389 personas que se encuentran en prisión preventiva tras ser denunciados.

“Es una cifra significativa y alta. Son personas que fueron presentadas al tribunal y se determinó que existen pruebas suficientes para dejarlos en prisión preventiva”, afirmó.

En el apartado de heridos, las autoridades contabilizan, del 20 al 27 de octubre, 1.406 lesionados, divididos entre 876 policías y 530 civiles.

Sin embargo, las cifras del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) un ente independiente,  son mayores desde que comenzó el estallido social.

El último balance entregado en la noche del lunes contabiliza 3.535 detenidos en todo Chile, 1.132 heridos civiles, de los que 595 fueron por disparos (perdigones, balines de goma, disparos de bala o arma no identificada).

Manifestantes otra vez protestaron ayer   en Santiago. 
Foto: EFE 

 

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