La investigación por juicio político empaña el viaje de Trump a Florida en Thanksgiving

Los demócratas que investigan a Trump están listos para seguir avanzando en el proceso de destitución.
martes, 26 de noviembre de 2019 · 12:26

AFP/

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandona Washington este martes rumbo a Florida, donde asistirá a un mitin y celebrará Thanksgiving en su residencia en ese estado, pero la investigación con miras a un juicio político en su contra amenaza con arruinarle la fiesta.

Antes de embarcarse en el avión presidencial, el mandatario republicano cumplirá la tradición de indultar a dos enormes pavos con motivo de una de las mayores festividades del país, en la que estas aves son el plato principal.

Los observadores políticos, sin embargo, estarán menos interesados en el futuro de esas aves, llamadas Bread and Butter (Pan y Mantequilla), que en los retos que afrontan el presidente y su entorno en los próximos días.

Los demócratas que investigan a Trump están listos para seguir avanzando en el proceso de destitución en su contra después del parón por Thanksgiving, y el lunes recibieron buenas noticias por parte de la justicia.

Una corte de apelaciones de Washington dictaminó que los asesores de Trump deben cumplir con las citaciones del Congreso en el marco de la investigación de juicio político contra el presidente.

En un caso que involucró al exabogado de la Casa Blanca Don McGahn, citado en mayo por el Comité Judicial de la Cámara Baja, la jueza Ketanji Jackson falló que los altos funcionarios de la administración no pueden eludir testificar alegando su cercanía con el mandatario estadounidense.

"Los presidentes no son reyes", escribió Jackson en su decisión. "Nadie, ni siquiera el jefe del Poder Ejecutivo, está por encima de la ley", expresó la magistrada.

Fallo aplicable a todos -

La jueza indicó que el fallo sobre el caso de McGahn era aplicable a todos los asistentes del presidente, actuales y pasados. Varios altos funcionarios vinculados a Trump han evadido en las últimas semanas las citaciones del Congreso para prestar testimonio.

El dictamen podría dar pie a que el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, que prepara cargos de destitución contra Trump por un escándalo relacionado con Ucrania, fuerce el testimonio de tres testigos fundamentales: el exasesor de seguridad nacional John Bolton, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, y el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Los demócratas sospechan que todos tienen conocimiento directo de la supuesta petición que Trump hizo al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, de investigar a su rival político Joe Biden a cambio de la liberación de ayuda militar comprometida.

Ese caso llevó a los opositores a abrir una investigación el 24 de septiembre para determinar si Trump había abusado de sus poderes al realizar esa petición al mandatario ucraniano.

Sin "inmunidad absoluta"

El fallo también podría reactivar otro caso indagado por el Comité Judicial: la presunta obstrucción de Trump a la investigación de la injerencia rusa en la campaña electoral de 2016 dirigida por el fiscal especial Robert Mueller.

El informe final de Mueller presentado en abril describió 10 hechos de presunta obstrucción por parte del presidente, que también podrían derivar en un juicio político contra él.

El testimonio de asesores de Trump, sin embargo, no será pronto, ya que el Departamento de Justicia planea recurrir el fallo de la corte de apelaciones, dijo su portavoz Kerri Kupec.

Eso podría llevar el caso a la Corte Suprema, y mientras tanto, el Departamento podría solicitar una suspensión del proceso legal para evitar que McGahn u otros hablen ante los dos comités.

Visiblemente irritado, Trump, que podría convertirse en el tercer presidente de Estados Unidos en enfrentar un juicio político tras Andrew Johnson y Bill Clinton, recurrirá una vez más a su respuesta favorita en momentos de crisis: un mitin.

En la ciudad floridana de Sunrise, tendrá una oportunidad de alejarse de la tensión de Washington y de estrechar los lazos con sus votantes más derechistas.

Florida es una pieza clave de cara a las elecciones presidenciales de 2020 y se convirtió hace poco en la residencia legal de Trump en sustitución de su Nueva York natal.

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