Una represión sangrienta deja 33 muertos en Irak

viernes, 29 de noviembre de 2019 · 00:04

AFP / Nasiriya, Irak

Irak vivió ayer  una de las jornadas más sangrientas en dos meses de protestas contra el poder, con la muerte de 33 manifestantes, principalmente en el sur, donde las personas  prendieron fuego a edificios públicos.

La violenta  represión de las fuerzas del orden contra los movilizados  llevó al primer ministro iraquí, Adel Abdel Mahdi, a destituir al comandante militar que había nombrado pocas horas antes para restablecer el orden en Nayaf (sur), donde el consulado de Irán fue pasto de las llamas.

La ciudad, que es un símbolo histórico de las luchas sociales en el país, estaba bajo toque de queda rodeada por las fuerzas de seguridad.

Desde el inicio del movimiento, el pasado 1 de octubre, ha habido cerca de 390 muertos y unos 15.000 heridos, según un saldo elaborado por la AFP a partir de fuentes médicas y policiales.

El sonido de disparos desde primeras horas de la mañana no cesaba en Nasiriya donde las fuerzas de seguridad tratan de poner fin a la desobediencia civil y recuperar dos puentes que los manifestantes ocupan desde hace tres días.

Combatientes tribales cortaron la carretera que une a Bagdad para impedir la llegada de refuerzos policiales o militares.

En Nasiriya 25 manifestantes murieron oficialmente y más de 250 resultaron heridos en solo unas horas, según fuentes médicas. El gobernador de esa región decidió dimitir anoche. 

Miles de personas sin temor  a la represión desafiaron el toque de queda y desfilaron en un cortejo fúnebre para enterrar a los muertos. La Comisión de Derechos Humanos denunció “el uso excesivo de la fuerza” en un comunicado oficial.

 

 

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