Piñera aprueba paquete para PyMes afectadas por protestas

Los ciudadanos que exigen reformas para acabar con la desigualdad volvieron a movilizarse en Santiago. El Presidente ratificó que no renunciará al cargo.
miércoles, 06 de noviembre de 2019 · 00:04

AFP y EFE / Santiago de Chile

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció  un paquete de medidas, que incluyen subsidios, agilización de pagos y flexibilización de impuestos, para 6.800 micro, pequeñas y medianas empresas afectadas por destrozos, saqueos e incendios ocurridos en el marco del mayor  estallido social en el país.

Después de lamentar los hechos de violencia de las últimas dos semanas y media y enumerar las medidas sociales que su gobierno ha planteado para responder a esta crisis social -consideradas insuficientes por la oposición y los manifestantes-, Piñera lanzó el programa Levantemos tu PyMe, que va a beneficiar a 6.800 micro, pequeñas y medianas empresas que resultaron dañadas según un catastro que hizo el Ministerio de Economía. Estas empresas, de acuerdo al mandatario, “sufrieron en carne propia los efectos de esta brutal ola de delincuencia, vandalismo y destrucción”, que se inició el 18 de octubre, y que se ha dado a la par de multitudinarias manifestaciones pacíficas.

El programa lanzado contempla un proyecto de ley para anticipar a 30 días el pago que las grandes empresas deben hacer a las pymes (hoy puede llegar hasta los 90 días), flexibilidad para la reprogramación de créditos, facilidades para el pago de impuestos y el revalúo de los bienes raíces, subsidios, préstamos y garantías para que esas empresas puedan recuperar su capital de trabajo y volver a funcionar.

Protestas

Chile se ha visto afectado desde hace 19 días por un terremoto contra la desigualdad que ha sacudido a las clases sociales, políticas y económicas, y que tiene en la capitalina Plaza Italia su zona cero. Ante la mirada de la estatua del general Manuel Baquedano,  militar de la guerra del Pacífico (1879-1884) que enfrentó a Chile contra Perú y Bolivia, los chilenos se congregan desde hace años para cualquier marcha.

Y desde hace más de dos semanas, decenas de miles se reúnen día a día para pedir reformas  que cambien desigual social y la precariedad de las pensiones, que reduzcan los encarecidos precios de la salud, la electricidad, la educación, el transporte o los bienes de consumo.

En paralelo, desmanes, disturbios, actos vandálicos y abusos de autoridad acompañan esta crisis social, que ya se ha cobrado la vida del menos 20 personas y que mantiene a miles de personas heridas en hospitales.


Las protestas se inician cada jornada con las mejores intenciones en un ambiente pacífico y reivindicativo y suelen acabar con duros enfrentamientos entre un pequeña parte de los manifestantes y las Fuerzas Especiales de Carabineros.

Patricia Cortés, propietaria desde hace 40 años de un quiosco justo en medio de la plaza, indicó a Efe que está “viviendo un infierno” con los disturbios durante las protestas. “Encuentro la razón en las protestas, estoy de acuerdo. Pero no estoy de acuerdo en que vengan a destruir acá el metro, los negocios (...) Está bien que protesten, pero de forma pasiva, todo tranquilo, pero no así como salvajes. No se explica, es como un guerra y no estoy de acuerdo con eso”, afirmó.

Las piedras y los cócteles molotov vuelan de un lado de las barricadas hacia los uniformados y las bombas lacrimógenas y los balines de goma llegan hacia la masa desde el otro.

Las paredes de los edificios que rodean la plaza están plagados de grafitis, las entradas a la estación de metro han sido quemadas en reiteradas ocasiones y amanecen cada día tapadas con barricadas.

Piñera descartó renunciar y admitió por primera vez estar dispuesto a reformar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, en un intento por acallar las protestas que siguen vivas en las calles del país después de 20 días.

 “Por supuesto que voy a llegar al fin de mi gobierno. Fui elegido democráticamente por una enorme mayoría de chilenos”, afirmó en una entrevista con la BBC. Los gritos de “¡Renuncia Piñera!” se escuchan con fuerza en las manifestaciones callejeras de todos los días.