Urgencia climática se queda sin respuesta firme en la COP25

La ciencia alzó la voz y elevó al máximo la alerta en cuanto a los peligros climáticos, como la subida del nivel del mar y la multiplicación de fenómenos extremos.
lunes, 16 de diciembre de 2019 · 00:04

 AFP  /  Madrid

“El tiempo de actuar” tan reclamado en la COP25 no llegó. Fragmentada, la comunidad internacional se quedó muy lejos de mostrar la resolución que le exigen la ciencia y la sociedad civil, al lograr un acuerdo de mínimos frente a la urgencia climática. 

Dos intensas semanas de negociaciones, con una prórroga récord de 42 horas, no permitieron reunir a los casi 200 países participantes en esta conferencia de la ONU en Madrid detrás de una posición fuerte, confirmando que el entusiasmo multilateralista con el que se suscribió el Acuerdo de París en 2015 apenas subsiste. 

La comunidad internacional “perdió una oportunidad importante” de estar a la altura de la urgencia climática, lamentó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, mostrándose “decepcionado” por el resultado. Sin embargo, los llamamientos a intensificar y acelerar los esfuerzos habían sido inequívocos. 

La ciencia elevó al máximo la alerta en cuanto a los peligros climáticos a los que se enfrenta el planeta, con la subida del nivel del mar y la multiplicación de fenómenos extremos como canículas, sequías e inundaciones. 

 Al ritmo actual de emisiones, la temperatura mundial se elevará 4 o 5 ºC a finales de siglo, mientras que la “seguridad climática” sólo se logrará limitando el aumento a menos de 2ºC e idealmente a 1,5 ºC. 

La joven Greta Thunberg trasladó a la COP25 el grito de millones de jóvenes movilizados en todo el mundo y advirtió a los gobiernos de que no bajarán los brazos. “Parece que la COP25 en Madrid se va al traste. La ciencia es categórica, pero es ignorada. Pase lo que pase no abandonaremos. Esto es sólo el principio”, tuiteó la adolescente sueca. 

En el último momento  se logró un consenso para pedir un aumento en 2020 de las metas nacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Hacerlo es indispensable para albergar posibilidades de limitar el calentamiento a + 1,5 ºC. 

Grandes países emisores como China e India se habían resistido a comprometerse a ello. Estados Unidos todavía más, al haber anunciado su retirada del Acuerdo de París. Sólo la Unión Europea había dado un paso al frente al aprobar alcanzar la neutralidad carbono en 2050. 

Se formaron dos grupos: “Quien quiere ir más deprisa y quien quiere escudarse en lo que hasta ahora ha sido insuficiente, para (así) no seguir avanzando”, resumió esta semana la ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. 

Ribera, una veterana experta en cambio climático, facilitó en gran parte las agónicas negociaciones, una labor aplaudida pese a todo por sus colegas y calificada de “heroica” por la francesa Laurence Tubiana, una de las arquitectas del Acuerdo de París. 

Su “apoyo en las últimas horas contribuyó a obtener un mínimo resultado necesario para 2020”, junto a una “alianza progresista de pequeños Estados insulares, países europeos, africanos y latinoamericanos”, dijo. 

Los países insulares amenazados por la subida del nivel del mar no ocultaron su frustración. “Ayer les dije que tenía que volver a casa y poder mirar a los ojos a mis hijos respecto a lo que hicimos en Madrid. El resultado no me permite hacerlo”, dijo Tina Stege, enviada de las islas Marshall.

Joven  indígena alza el puño en la jornada final de la COP25.
Foto:EFE

Cumbre climática con resultados agridulces

  • Resultados La ministra en funciones para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha subrayado  que la cumbre del clima de Madrid “deja un sabor de boca agridulce”, pese a que se ha conseguido ese compromiso a aumentar la ambición.
  • Desafío Ribera hizo hincapié en la importancia de que “todo el desafío que hemos escuchado traslada que la acción debe estar avalada por la ciencia”.
  • Acuerdo El acuerdo final denominado “Chile-Madrid Tiempo de Actuar” se ha alcanzado casi dos días después de la jornada prevista para la clausura. “Ha sido positivo imponer ese compromiso con la agenda multilateral a pesar de las dificultades, y aunque sabíamos que hay grandes países dispuestos a no acelerar la agenda climática, se ha constatado una demanda por parte de la sociedad”, precisó

Regulación de mercados de carbono quedó pendiente

La regulación de los mercados de carbono, el último capítulo que permanecía abierto del Acuerdo de París y que ya no pudo resolverse en la COP24 por la oposición de Brasil, quedó nuevamente aplazado en la COP25.  

Estos mercados son un importante sistema de intercambio de emisiones entre países y empresas diseñado para rebajarlas. 

Brasil, y esta vez Australia también, fue nuevamente acusado de buscar un “doble conteo”, es decir, poder anotarse una reducción de emisiones incluso cuando las vende, lo que dejaría sin efecto el propósito del mecanismo. 

La   presidenta  de la COP25, Carolina Schmidt.
Foto:AFP

“¿Por qué no acepté albergar la COP25 en Brasil? Yo lo decidí. Habrían hecho su carnaval”, reaccionó el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, denunciando “el juego comercial”. 

“La COP25 no desembocó en nada. Los países ricos no quieren abrir sus mercados de créditos de carbono”, dijo por su parte en Twitter su ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles. 

El resultado en Madrid refleja una “resistencia” a avanzar. “Si esta situación no cambia” antes de la COP26 en Glasgow , “la meta de limitación de calentamiento resultará casi imposible”, dijo Alden Meyer, un veterano observador. 

Para Sébastien Treyer, director del Instituto de Desarrollo Sostenible y de Relaciones Internacionales, los bloqueos, más allá de las diferencias inevitables, “fueron síntoma de un estado general de polarización y de no cooperación entre países”.  

En 2019, las emisiones de gases de efecto invernadero siguieron aumentando. Lo que habría que hacer según la ONU es reducirlas de 7,6% anual entre 2020 y 2030.