El “carnicero” de la dictadura está en Argentina para juicio

El expolicía residía en Francia desde 1985 y era requerido por la justicia por la desaparición en 1976 de un estudiante universitario
martes, 17 de diciembre de 2019 · 00:04

AFP / Buenos Aires

El expolicía argentino Mario Sandoval llegó ayer  a Argentina extraditado desde Francia para ser juzgado por la desaparición de un joven en 1976 durante la dictadura militar que se inició en 1976.

Sandoval, de 66 años, residía en Francia desde 1985 y era requerido por la justicia argentina desde 2012 por la desaparición de un estudiante universitario, pero bajo la sospecha de su participación en centenares de otros casos de tortura y muerte.

El acusado abordó escoltado un avión comercial la medianoche del domingo en la capital francesa y arribó en la mañana al Aeropuerto de Ezeiza.

El juez federal argentino Sergio Torres había solicitado su extradición en el marco de una causa que investiga unos 800 casos de desapariciones en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el mayor centro clandestino de detención durante la dictadura (1976-1983) por el que se estima pasaron unos 5.000 prisioneros políticos.


El expolicía fue retratado como un cruel torturador por sobrevivientes quienes señalaron que recibía el apodo de “churrasco” (bistec de carne), por su método de torturar a los prisioneros con descargas eléctricas sobre un somier metálico.

El Consejo de Estado francés, la máxima jurisdicción administrativa, había autorizado el decreto de extradición adoptado por el gobierno francés el 21 de agosto de 2018. “Probablemente el gobierno francés suponía que si venía extraditado con el gobierno anterior (Mauricio Macri) iba a salir liberado inmediatamente”, dijo  Daniel Tarnopolsky, hijo de desaparecidos y representante argentino ante el Centro Internacional de Derechos Humanos de la Unesco. 

El dirigente humanitario precisó: “Decidieron (la extradición) una vez que cambió el gobierno, conociendo cuáles son las posiciones de este (nuevo presidente Alberto Fernández) respecto a los casos de lesa humanidad, sabiendo que va a ser juzgado y que no va a salir caminando por la calle”.

La cancillería argentina destacó “el producto exitoso de la cooperación internacional”.

”La extradición del Sr. Sandoval ratifica el carácter de política de Estado que la Argentina confiere al juzgamiento de las violaciones a los Derechos Humanos”, afirmó la cancillería.


El proceso 

Según la causa, Sandoval se presentó ante el domicilio de la familia Abriata en Buenos Aires el 30 de octubre de 1976 y se llevó arrestado a Hernán, un estudiante de Arquitectura de 24 años que militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP).

Sus padres y esposa, Mónica Dittman, estaban presentes y así lo relataron ante el tribunal. ”Sandoval y sus hombres llegaron a la medianoche a nuestra casa. Con mi marido estábamos durmiendo cuando nos despertaron unos ruidos que no sabíamos a qué atribuirlos. Miramos por la ventana y vimos que un grupo de militares apuntaban con armas largas hacia la casa, luego entraron de manera violenta y nos sacaron a la calle. Parecía una guerra. Fue algo espantoso”, recordó su madre, Beatriz Cantarini. 

Ella,  madre de Plaza de Mayo de 92 años espera desde hace más de cuatro décadas justicia por la desaparición de su hijo que, según  sobrevivientes, fue torturado en la ESMA.

 

32
4