Comicios: España se encamina a primer gobierno de coalición

37 millones votarán este domingo para elegir representantes en el Parlamento. Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias están en carrera.
sábado, 27 de abril de 2019 · 00:04

EFE /Madrid

Sí, el choque entre los dos grandes bloques políticos, la derecha y la izquierda, puede desembocar en el primer gobierno de coalición que se produzca en España desde que recuperó la democracia en 1977 tras las elecciones de este domingo.

Los Ejecutivos "monocolor" españoles han sido, desde luego, legítimos, pero también una anomalía en el seno de la Unión Europea, donde es raro encontrar un país, entre los 28 miembros, en el que no haya habido coaliciones de dos o más partidos.  Casi 37 millones de españoles están convocados a las urnas para elegir a sus representantes en un Parlamento bicameral: Diputados y Senado.

Es el Congreso, de 350 escaños, el que elige al Presidente cuando éste consigue el apoyo de la mitad de la Cámara Baja -176 diputados- para ser investido como tal.

Aunque hay una miríada de formaciones políticas en el Parlamento, el jefe del próximo Gobierno será uno de los cuatro líderes que el lunes y el martes de esta semana comparecieron en los dos únicos debates televisivos de la campaña.

Se trata de Pedro Sánchez (PSOE, socialista y actual Presidente); Pablo Casado (Partido Popular, PP, centroderecha); Albert Rivera (Ciudadanos, liberal), y Pablo Iglesias, líder de la agrupación izquierdista Unidas Podemos (que decidió feminizar su nombre de pila).

Según la mayoría de los analistas, tanto el PP como Ciudadanos se han "derechizado" tras la irrupción de un quinto partido: Vox, dirigido por Santiago Abascal, considerado de ultraderecha y equiparable a las formaciones de la francesa Marine Le Pen, el italiano Matteo Salvini o el brasileño Jair Bolsonaro.

Con este panorama y como, según la media de las encuestas, los indecisos están por encima del 30%, hay que preguntarse por los pactos postelectorales: cuáles son posibles y cuáles deseables para dos hombres de Estado consultados por EFE.

El veterano socialista Alfonso Guerra, exvicepresidente del Gobierno y uno de los artífices de la Constitución de 1978, dice: "A tenor de lo escuchado en los debates, pactos posibles no hay ninguno. Se han repudiado unos a otros. Otra cosa es lo que se dice en campaña y lo que toca hacer una vez conocidos los resultados, claro".

Siempre atento a la situación política, Guerra está presentando estas semanas su último libro, "La España en la que creo" (La Esfera de los Libros, Madrid), toda una defensa cerrada de la Constitución. Por ello, considera como "pacto más deseable" el que deberían formar dos partidos constitucionalistas: "a mi juicio, el PSOE y Ciudadanos", si bien no descarta que el rechazo frontal de Rivera a negociar con Sánchez impida este acuerdo.

Otra posibilidad es que el PSOE, claramente favorito en todos los sondeos, consiga un número suficientemente alto de escaños como para formar un Gobierno en solitario con apoyos parlamentarios puntuales, pero evitando los votos de los independentistas de  Cataluña.

Esta rica región vivió en 2017 una intentona independentista que amenazó con quebrar la unidad de España. Algunos de sus responsables son prófugos de la justicia; otros, presos, están siendo juzgados por el Tribunal Supremo.

El histórico nacionalista (no confundir con independentista) catalán Miquel Roca Junyent, uno de los siete "padres de la Constitución" de 1978, comentó que "en democracia, los pactos posibles se definen en función del interés general del país".

Retirado de la política,  advierte de que "el único fracaso sería no llegar a un pacto".

Según Roca, si durante los dos debates televisivos de la campaña "los cuatro candidatos se declararon constitucionalistas, ¡que pacten!".

Así que, con el ojo puesto en las encuestas y atendiendo a la ingente cantidad de indecisos, el escenario de pactos puede ser:

a) Un Gobierno del PSOE en minoría pero con apoyos parlamentarios según necesite aprobar sus proyectos de ley. Necesita más, muchos más escaños de los 84 con que cuenta hoy día.

b) Un Gobierno de coalición en torno al PSOE, más probable con Podemos, cuyo líder, Iglesias, ha insistido en que quiere que su partido se incorpore al Gabinete. Sería, pues, el primero en la historia de la moderna democracia española.

c) Un Gobierno apoyado por las tres derechas: el PP, Ciudadanos y Vox. De ahí podría salir otra posible, aunque hoy por hoy muy improbable, coalición gubernamental. ¿La clave? Quizá está en lo que Alfonso Guerra llama "la zona templada tendiendo a la izquierda" que se sitúa en el llamado centro político, el espacio que suele haber dado el Gobierno al partido que lo ocupe.
 

Cierran campaña con llamado a evitar a la derecha

España cerró ayer  la crispada campaña de las elecciones legislativas del domingo, entre repetidos llamados del jefe de gobierno socialista Pedro Sánchez a evitar el ascenso de la extrema derecha, que ha revolucionado el panorama político del país. 

Casi residual en la política española desde el fin de la dictadura de Francisco Franco, en 1975, la extrema derecha entraría con fuerza en el Congreso español tras las elecciones del domingo con el partido Vox. Con un ideario ultranacionalista, antiinmigración y antifeminista, los últimos sondeos daban a esta formación más del 10% de los votos, unos 30 escaños de un total de 350 en la cámara baja, cuando en 2016 apenas cosechó un 0,2%. “Nadie daba que Trump iba a ser presidente de Estados Unidos y lo ha conseguido. Nadie pensaba que Bolsonaro pudiera ser presidente de Brasil”, advertía Sánchez este viernes en una entrevista al diario El País. El líder del conservador Partido Popular, Pablo Casado, dijo que está abierto a gobernar con Vox y con Ciudadanos, un partido de centro-derecha liberal 10 meses después de la moción de censura contra su predecesor,  Mariano Rajoy, Sánchez lidera todas las encuestas. AFP

Sánchez encabeza las encuestas

Llegó al poder con un malabarismo, se mantuvo en medio de los obstáculos y en las elecciones del domingo espera ganar y seguir con algo más de tranquilidad. Es la apuesta del socialista Pedro Sánchez, presidente saliente del gobierno español.

 Considerado como políticamente muerto tras perder las dos últimas elecciones generales, Sánchez dio la sorpresa en junio al hacerse con el poder en una exitosa moción de censura contra su predecesor conservador Mariano Rajoy, hundido por la corrupción en el Partido Popular. Sin embargo, con sólo 84 diputados de 350 en la cámara baja, este economista de formación tuvo que gobernar al filo de la navaja, buscando acuerdos con la izquierda radical de Podemos y los independentistas catalanes, que habían apoyado su investidura.

La frágil alianza que sostenía su gobierno, el más minoritario en 40 años de democracia en España, se le quebró cuando en febrero los partidos catalanes hundieron sus Presupuestos de 2019. Aún así Sánchez lidera las encuestas.