Buscan apoyo a plan palestino-israelí

jueves, 30 de mayo de 2019 · 00:00

EFE /Ammán

El asesor y yerno del presidente de Estados Unidos (EEUU) Donald Trump, Jared Kushner, se reunió  en Ammán con el rey de Jordania, Abdala II, en medio de una ofensiva diplomática para conseguir respaldos al “acuerdo del siglo” para el conflicto palestino-israelí.

A un mes para el foro organizado por EEUU en Baréin, en el que supuestamente se desvelará el eje económico del plan de paz que Washington elabora para israelíes y palestinos, Kushner sigue visitando países árabes tratando de abogar por su plan.

En la reunión de ayer, precedida de manifestaciones de protesta ante la embajada de EEUU en la capital jordana, el rey Abdalá II insistió en la postura de Jordania y “en la necesidad de intensificar esfuerzos” para lograr “una paz amplia y duradera sobre la base de la solución de dos estados”.

Según  un comunicado, el monarca reiteró la postura de Jordania sobre el conflicto palestino-israelí y la creación de un estado palestino sobre las fronteras de 1967 con Jerusalén Oriental como capital.

En su visita Kushner ha tratado de convencer al rey Abdalá II para que asista al foro “Prosperidad para la Paz” convocado a finales de junio en Baréin para buscar inversores que quieran participar en el plan diseñado por el Gobierno de Trump para solucionar el conflicto.

El lunes el ministro de Exteriores jordano, Ayman Safadi, expresó sus reservas sobre el foro bareiní señalando que cualquier manejo económico de las repercusiones del conflicto debería respaldar la solución de los dos estados. “Cualquier plan para manejar las consecuencias del conflicto palestino-israelí no debería suponer la sustitución de un plan político que busque implementar la solución de los dos estados”, precisó.

El yerno de Trump visita Ammán en la segunda parada de una gira que le llevó el martes  por Marruecos y en la que posteriormente se desplazará a Suiza, donde participará en la reunión del Club Bilderberg, antes de viajar a Reino Unido. 

El rey Abdalá II ha reconocido públicamente que hay presión para aceptar el plan estadounidense, aunque se mostró firme y   ha dejado claro que no aceptará ningún plan que no garantice que Jerusalén oriental sea capital de un estado palestino.