ONU apunta a príncipe saudita como responsable de asesinato

La relatora de la ONU, Agnes Callamard, pide más sanciones contra el heredero de la monarquía saudí Mohamed bin Salman y una investigación internacional.
jueves, 20 de junio de 2019 · 00:04

EFE / Ginebra

El príncipe Mohamed bin Salman tiene responsabilidad en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018, afirmó ayer  la ONU en un informe que pide más sanciones internacionales contra el heredero de la monarquía saudí y continuar las investigaciones bajo los auspicios del organismo internacional.

El informe de cien páginas, fruto de seis meses de investigación de la relatora de la ONU para las ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard concluye que el asesinato del 2 de octubre del año pasado  en el consulado saudí en Estambul (Turquía) “fue resultado de un plan elaborado” y “premeditado” bajo la supervisión de altos cargos de la monarquía.

La muerte del periodista “constituye un crimen en el que otros Estados pueden aplicar la jurisdicción internacional, por lo que pido a éstos que tomen las medidas necesarias”, subrayó en el texto la relatora, quien  citó la existencia de “evidencias creíbles” para investigar la responsabilidad de Bin Salman.

En el documento, que la próxima semana será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos, Callamard pide a la comunidad internacional que aumente las sanciones contra el príncipe saudí y sus propiedades, “hasta que pueda probar que no tiene ninguna responsabilidad”.

También solicita al Consejo de Derechos Humanos o en su defecto al Consejo de Seguridad o al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, que abran una investigación más profunda del asesinato.

Khashoggi, columnista del diario The Washington Post abiertamente crítico con la monarquía de su país, fue presuntamente asesinado y descuartizado por agentes saudíes en el consulado de Arabia Saudí en Estambul, a donde se había dirigido para tramitar su matrimonio, un suceso que generó una amplia  condena en la comunidad internacional. “Las circunstancias de la muerte han llevado a numerosas teorías y alegaciones, pero ninguna de ellas quita responsabilidad a Arabia Saudí”, sostiene la relatora.

Callamard determinó que en este caso hubo al menos seis violaciones de la ley internacional, entre ellas detención arbitraria, uso extraterritorial de la fuerza, tortura y desaparición forzada.

A estas violaciones se añadieron otras cuatro cuando las autoridades saudíes asumieron la investigación de los hechos, por la falta de transparencia, la falta de cooperación internacional en un delito transfronterizo o la ausencia de garantías de juicio justo.

El informe critica la respuesta internacional al crimen, que considera “poco efectiva”, y señala que sanciones como las impuestas por Estados Unidos contra 17 altos cargos saudíes (no se encuentra el príncipe Bin Salman) son “insuficientes”.

Perfil de  Salman 

  • Poder El príncipe Bin Salman, de 33 años, ocupa oficialmente el cargo de viceprimer ministro de Arabia Saudí y desde 2017 es el heredero aparente al trono saudí, que desde 2015 ostenta su padre, el rey -y primer ministro- Salman bin Abdelaziz, en una monarquía tradicionalmente salpicada de intrigas familiares y luchas por el poder.
  • Régimen Organizaciones de derechos humanos consideran la absolutista monarquía saudí uno de los países con mayores violaciones de las libertades fundamentales.
  • Violaciones Las vulneraciones van desde el frecuente recurso a los castigos corporales y las ejecuciones públicas, hasta la segregación de la mujer en casi todos los sectores. 

El Gobierno en Riad  cuestiona la investigación

El ministro de Estado de Asuntos Exteriores saudí, Adel al Yubeir, cuestionó la credibilidad de la investigación publicada ayer  por la ONU, que vincula al príncipe heredero Mohamed bin Salman con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de su país en Estambul.

“El informe incluye contradicciones claras y acusaciones sin fundamento que hacen cuestionar su credibilidad”, aseveró Al Yubeir en su cuenta oficial de Twitter, en la primera reacción oficial del reino saudí ante las acusaciones contra el príncipe y otros altos cargos de la monarquía por el asesinato del periodista crítico el pasado octubre.

Añadió, además, que el informe de cien páginas presentado por la relatora de Naciones Unidas para las Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, “no es nada nuevo” y “repite en su informe no vinculante” datos ya publicados en los medios de comunicación. 

Al Yubeir indicó que a los juicios en marcha en el caso del asesinato de Khashoggi asisten representantes de las embajadas de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Rusia y el Reino Unido), además de Turquía y organizaciones de derechos humanos saudíes, que no mencionó.

El pasado 3 de enero, se inició la primera sesión del juicio contra los once acusados formalmente por el crimen. La Fiscalía en Arabia Saudita  ha pedido la pena de muerte para cinco de ellos, sin identificarlos. 

“El reino ordenó la realización de las investigaciones necesarias que llevaron a la detención de varias personas acusadas por el caso y los interrogatorios continúan y los juicios siguen su curso”, aseveró Al Yubeir. (EFE).