El Papa dice que la eutanasia es “una derrota para todos”

La joven holandesa sufrió una agresión sexual a los 11 años. Tres años después fue violada y supuestamente decidió poner fin a su vida. Su muerte genera polémica.
jueves, 06 de junio de 2019 · 00:04

EFE y AFP / Vaticano y Paris

El papa Francisco afirmó ayer  que “la eutanasia y el suicidio asistido son una derrota para todos” y que la respuesta a la persona que sufre tiene que ser no abandonarla, en un mensaje en Twitter, después del caso de la joven holandesa Noa Pothoven, de 17 años, que supuestamente decidió poner fin a su vida.

“La respuesta que hemos de dar es no abandonar nunca a quien sufre, no rendirnos, sino cuidar y amar a las personas para devolverles la esperanza”, se lee en un tuit de la cuenta de Francisco en esa red social.

No está claro si esta joven murió al dejar de alimentarse apoyada por sus padres o logró que se le aplicase la eutanasia en un centro autorizado en Holanda.

Sobre este caso también se había expresado en Twitter la Pontificia Academia para la Vida que calificó la muerte de la joven como “una gran pérdida para cualquier sociedad civil y para la humanidad”. “Tenemos que reafirmar siempre las razones positivas para la vida”, añadió la institución vaticana.

La despedida

La joven, que era conocida en Holanda por haber escrito su autobiografía titulada  Winnen of leren (Ganar o aprender, en neerlandés), en la que reconocía haber sido víctima de abusos sexuales y agresiones cuando era más pequeña, se despidió de sus seguidores en la red social Instagram anunciando que había decidido poner fin a su vida.

“No me voy a andar con rodeos: voy a estar muerta como mucho en 10 días. Tras años de lucha, mi lucha ha terminado. Por fin voy a ser liberada de mi sufrimiento porque es insoportable. No me intentéis convencer de que esto no es bueno. Es una decisión bien considerada y definitiva”, escribió en su mensaje de despedida.

Según relató, había “dejado de comer y beber durante un tiempo” y subrayó que estaba “todavía respirando pero sin estar viva”, lo que la llevó “después de muchas conversaciones y revisiones” a cometer supuestamente un suicidio asistido.

La hermana de Noa confirmó al diario holandés AD que la menor murió el pasado domingo.

Noa Pothoven sufrió una agresión sexual a los 11 años. Tres años después, fue violada dos veces, en su ciudad natal de Arnhem (este). 

Según Infobae, la familia habría probado muchos tipos de tratamientos psiquiátricos y en los últimos meses, Noa habría intentado repetidamente suicidarse. Finalmente, decidió no alimentarse y   pidió que nadie la asistiera. Quería que la dejasen morir. Esta decisión familiar de ayudarla a morir es la que sustenta la polémica sobre si fue eutanasia, fue un suicidio asistido, o si su muerte fue un crimen. Su caso, ya se transformó en un debate a nivel mundial.

Autoridades: “Noa Pothoven falleció por dejar de alimentarse”

 La adolescente holandesa Noa Pothoven, quien sufría una fuerte depresión después de  haber sido violada durante su infancia, murió en su casa por dejar de alimentarse y beber líquidos pero no fue eutanasiada, afirmaron ayer  el  Ministro de Sanidad holandés y una clínica. 

Pothoven, de 17 años, quien escribió un libro sobre su largo combate contra la anorexia, la depresión aguda y el estrés postraumático, murió el domingo. 

La adolescente anunció  en un último mensaje en la red Instagram que había “perdido las ganas de vivir”. 

“Estamos en contacto con su familia, que nos dijo que, a pesar de las informaciones de los medios internacionales contrarias, no hay eutanasia en este caso”, dijo el ministro de Sanidad, Hugo de Jonge, en un comunicado.

 “Debemos dejar que la familia llore la muerte de Noa en paz”, pidió la autoridad.

 El lunes, varios medios holandeses informaron sobre la  muerte de la menor. Algunos de ellos decían que la joven se había puesto en contacto con la clínica Levenseindekliniek, un centro en La Haya especializado en la eutanasia, para informarse sobre un posible suicidio asistido, pero luego desistió. 

La historia sin embargo se viralizó después de que medios internacionales dijeran que había sido asistida para poner término a su vida. 

De Jonge también afirmó que había pedido al Servicio de Inspección de Sanidad “investigar” el caso. “Preguntas sobre su muerte y sobre los cuidados que recibía son comprensibles, pero sólo se pueden responder cuando los hechos se hayan establecido”, precisó la autoridad.

La clínica Levenseindekliniek publicó por su parte un comunicado para demostrar que lo que se había difundido sobre el caso era falso. “Para poner fin a las informaciones incorrectas (en los medios extranjeros en particular) sobre su muerte, nos remitimos al comunicado hecho por los amigos de Noa esta tarde: Noa Pothoven no fue eutanasiada”, afirmó el centro. “Noa Pothoven dejó de alimentarse y de hidratarse  para poner a fin a su sufrimiento”, añadió la clínica.

La ley holandesa  autoriza la eutanasia, pero al menos  dos médicos tienen que certificar que no hay otra solución razonable para el paciente. La “Levenseindekliniek practica exclusivamente la eutanasia y lo hace explícitamente en el marco jurídico holandés”, declaró la clínica.