Acnur: Medida migratoria va contra obligaciones de EEUU

“Creemos que esta medida recorta excesivamente el derecho a pedir asilo, a no sufrir un retorno forzado”, dijo la portavoz de esta institución, Liz Throssell.
miércoles, 17 de julio de 2019 · 00:04

EFE /  Ginebra y México

 La nueva política migratoria con la que Estados Unidos espera frenar el flujo migratorio de centroamericanos va en contra de sus obligaciones internacionales al restringir fuertemente derechos y libertades básicas.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) criticó de esta forma la medida que implica que EEUU rechazará las peticiones de asilo de extranjeros que hayan pasado por un tercer país considerado seguro, sin que hayan presentado en éste una petición similar.

“Creemos que esta medida recorta excesivamente el derecho a pedir asilo, amenaza el derecho a no sufrir un retorno forzado y pone de forma excesiva el peso de la prueba en los solicitantes”, dijo la portavoz de Acnur, Liz Throssell.

La consecuencia de la política anunciada por el presidente Donald Trump será “poner en riesgo a las personas vulnerables que necesitan protección internacional y que huyen de sus países por razones que van desde la pobreza hasta la persecución”.

Throssell recordó que la violencia generada por bandas juveniles, conocidas como “maras” en Centroamérica, llega a proporciones endémicas en ciertos países de la región.

En medio de esta polémica, Acnur ha reconocido que el sistema de asilo estadounidense está bajo fuerte presión y que los países de la región no pueden sustraerse a su responsabilidad de compartir la carga que genera esta crisis migratoria.

En esta perspectiva, lanzó hace tres semanas un llamado a los países latinoamericanos para que se reúnan con carácter de urgencia y acuerden una respuesta que sea coordinada y coherente, pero la  invocación fue  desoída.

La medida migratoria de Trump recae en gran medida en la consideración como “seguros” de México o Guatemala, países de tránsito de los migrantes salvadoreños, hondureños y de otras nacionalidades, incluidos guatemaltecos, que intentan llegar a EEUU.

Los expertos creen que este es su punto débil en caso de que la medida sea llevada a los tribunales estadounidenses, puesto que difícilmente puede considerarse a esos dos países como seguros para los migrantes.

Throssell lo reconoció a media voz cuando se le recordó que los migrantes que son devueltos por EEUU a México, mientras esperan que se procesen sus solicitudes de asilo, se encuentran en algunas de las regiones más peligrosas, como Nuevo Laredo en el estado de Tamaulipas.

“Nos preocupa porque algunas áreas a los que están siendo retornados los solicitantes de asilo en México son muy violentas, y las autoridades deben asistir y proteger a los retornados”, dijo la portavoz.

Con ese fin sostuvo que se debería considerar trasladarlos a zonas más seguras en México mientras esperan la decisión sobre el asilo.

 México y EEUU discutirán

El canciller de México, Marcelo Ebrard, anunció ayer que se reunirá el 21 de julio en la capital mexicana con el secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo, para conversar  temas migratorios y comerciales.

“El domingo tendré reunión con Mike Pompeo, secretario de Estado de los Estados Unidos de América, aquí en Ciudad de México. Daremos seguimiento entre otros a temas de migración, comercio y el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica”, indicó Ebrard en Twitter.

Pompeo emprenderá un gira del 19 al 21 de julio, la  que lo llevará a Argentina, Ecuador, México y El Salvador para “fortalecer las alianzas en el hemisferio occidental sobre desafíos regionales y globales”, así como “reforzar el apoyo al pueblo de Cuba, Nicaragua y Venezuela en su lucha por la democracia y libertad”, indicó el Departamento de Estado en un boletín.

El viaje  se produce en un momento de  tensiones acerca del flujo migratorio procedente de Centroamérica, dado que  el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que impedirá otorgar el asilo a los inmigrantes que no lo soliciten antes en un “tercer país seguro”. La legislación nacional permite a los solicitantes de asilo hacerlo al llegar a la frontera sin tener en cuenta su ruta, pero cuenta con una excepción para aquellos que lo hacen a través de un tercer país considerado “seguro”.

 En la actualidad, sin embargo, el Gobierno de EEUU sólo cuenta con un acuerdo específico al respecto, en el que reconoce como “tercer país seguro” a Canadá.