Pompeo reconoce avances de México en migración ilegal

“Los indicadores sugieren que están llevando a una reducción del flujo de migrantes ilegales que llegan a la frontera sur”, dijo el secretario de Estado.
lunes, 22 de julio de 2019 · 00:04

AFP  / México

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, agradeció ayer a México los avances para frenar la migración ilegal en vísperas de que venza un plazo fijado por Washington a esos efectos. 

Pompeo se reunió  en privado con el canciller mexicano Marcelo Ebrard, en el marco de una gira latinoamericana que incluyó escalas en Argentina y en Ecuador, y que debe culminar esta misma jornada en El Salvador. 

Además del tema migratorio, estuvo también sobre la mesa el dinero del narco Joaquín El Chapo Guzmán, condenado la semana pasada a cadena perpetua en Estados Unidos, así como el tráfico ilegal de armas estadounidenses a México, dijo la cancillería mexicana en un comunicado. 

El Departamento de Estado, en tanto, indicó que Pompeo y Ebrard abordaron, además del tema migratorio, el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá y su “compromiso conjunto para promover oportunidades y prosperidad económica en el sur de México”. 

El Departamento de Estado señaló en su nota que Pompeo agradeció a Ebrard los “mayores esfuerzos de México” para frenar la migración, pues los indicadores iniciales sugieren que están llevando a una reducción del flujo de migrantes ilegales que llegan a la frontera sur de Estados Unidos. 

Por su parte, la cancillería mexicana fue más allá y dijo que Pompeo “reconoció los significativos avances de los operativos mexicanos, en cumplimiento con el acuerdo entre ambos países alcanzado el 7 de junio en Washington D.C.2.

 “En virtud de dichos avances, Ebrard no considera necesario iniciar ningún tipo de negociación con respecto a un eventual acuerdo de Tercer País Seguro entre México y Estados Unidos”, agregó. 

El concepto diplomático de Tercer País Seguro significaría en este caso que México recibiría a los solicitantes de refugio a Estados Unidos.  A finales de mayo, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con imponer aranceles graduales de 5% a 25% a partir del 10 de junio a las exportaciones de México si no frenaba a los migrantes. 

Pero el 7 de junio, ambos países acordaron suspender la aplicación de los aranceles: Estados Unidos le dio a México un plazo de 45 días para poner en marcha medidas contundentes.  Parte de ese acuerdo contempló llevar a la mesa de negociación el concepto de Tercer País Seguro. 

En la reunión con Pompeo, el canciller mexicano “precisó que la estrategia migratoria para garantizar flujos ordenados, seguros y regulares continuará durante los próximos 45 días”. 

El gobierno desplegó en junio miles de soldados y policías en sus fronteras, en tanto aumentó las detenciones y deportaciones de migrantes, principalmente familias centroamericanas. Las medidas lograron bajar el ingreso de migrantes a México, de 144.000 en mayo a unos 100.000 en junio, según cifras de la cancillería. 

Trump había reconocido en los últimos días los logros en la materia de su vecino del sur: “Quiero agradecer a México, porque realmente han ido más allá, creo que va más allá de lo que pensábamos. Nunca esperamos 21.000 soldados” mexicanos desplegados en las fronteras norte y sur del país.

Asimismo, Pompeo y Ebrard abordaron la condena a cadena perpetua contra El Chapo Guszmán en Estados Unidos. En el encuentro se “se planteó la conformación de un grupo binacional para recuperar los bienes y activos vinculados con Joaquín Archivaldo Guzmán Loera”, indicó la cancillería.

 

Las cesiones   aplacan los ataques de Trump a México

El último mes y medio ha marcado un punto de inflexión en las relaciones entre México y EEUU. La amenaza de Donald Trump de imponer aranceles a los productos mexicanos si el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no ponía freno a la migración centroamericana hacia el norte hizo que saltaran todas las alarmas en el país latinoamericano, publicó ayer el diario El País.

Una guerra comercial afectaría sobremanera a la economía mexicana, que bordea la recesión. En tiempo récord, México ha endurecido los controles migratorios y cumplido con las demandas de Trump. Y López Obrador con su promesa de no confrontar al presidente de Estados Unidos. A cambio de aplacar a Trump, México se ha convertido, de facto, en su ansiado muro.

Desde el triunfo en las elecciones del 1 de julio del pasado año se ha especulado mucho sobre cómo sería la relación entre ambas administraciones, dos políticos en las antípodas ideológicas, pero que comparten métodos de comunicación y confrontación para con sus adversarios. Ambos saben que no pueden llevar a cabo sus proyectos sin estabilidad económica.