Fiscal de la trama rusa dice que “no” exoneró a Trump del delito

Robert Mueller investigó si el equipo de Trump “conspiró” con el Kremlin en las elecciones 2016.
jueves, 25 de julio de 2019 · 00:04

EFE / Washington

 Robert Mueller, el exfiscal especial de la trama rusa, contradijo ayer  al presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, y afirmó ante el Congreso que “no” ha exonerado al gobernante de ningún delito, por lo que podría ser enjuiciado cuando abandone la Casa Blanca.

“El presidente no fue exculpado por los actos que supuestamente cometió”, manifestó Mueller durante una esperada comparecencia ante el comité judicial de la Cámara de Representantes de EEUU.

El mandatario estadounidense   aseguró que fue exonerado de manera “completa y total”; pero   Mueller reiteró ayer  que, durante su investigación, decidió que no podía acusarle de ningún crimen debido a unas normas del Departamento de Justicia que establecen que un jefe de Estado no puede ser imputado mientras está en el poder. 

En ese sentido, el presidente del comité judicial, el demócrata Jerry Nadler, preguntó a Mueller sobre si la investigación exoneraba a Trump, a lo que el exfiscal respondió con un breve y tajante “no”. Al ser cuestionado por el legislador , el exfiscal respondió  que el gobernante “sí” podría enfrentarse a un juicio cuando deje la Casa Blanca.

En marzo de este año, Mueller entregó al Departamento de Justicia de EEUU un informe en el que resumía los hallazgos de su investigación, que se centró en averiguar si el equipo de Trump “conspiró” con el Kremlin durante las elecciones de 2016 y si el mandatario había tratado de obstruir la investigación.

En su informe, Mueller escribió que no podía imputar a Trump, pero destacó que si hubiera estado “seguro” de que el presidente “claramente no había cometido un crimen de obstrucción a la justicia”, entonces lo habría dicho, algo que los demócratas interpretan como una señal del mal comportamiento del gobernante. Al respecto, en uno de los momentos más tensos de la audiencia y en respuesta a preguntas del republicano Jim Sensenbrenner, Mueller aseveró que su “misión” no es determinar si Trump debe ser sometido a un juicio político en el Congreso y dejó esa decisión en manos de los legisladores.

No obstante, se negó a ir más allá de su informe y respondió con escuetos “sí” o “no” a las preguntas de republicanos y demócratas.   Mueller, de 74 años y al que le tembló la voz en varias ocasiones, defendió que su investigación fue “minuciosa, justa y coherente” frente a los ataques de los republicanos, que buscaban desacreditarle y probar que sus pesquisas fueron una “caza de brujas”, tal y como ha repetido sin descanso Trump.

Frente a la insistencia de los republicanos, Mueller se negó a contestar a preguntas sobre la decisión del FBI de iniciar en secreto la investigación sobre la trama rusa en julio de 2016 y tampoco habló sobre un controvertido informe elaborado por un exespía británico que retrataba encuentros de Trump con prostitutas. Aunque el exfiscal  guardó silencio, los conservadores lograron arrastrarle a un debate sin gran contenido sobre los mensajes de texto contra Trump que intercambiaron dos agentes del FBI (Peter Strzok y su amante, Lisa Page) mientras participaban en la investigación.

 

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