Vizcarra dispuesto a recortar su mandato por reformas políticas

Ante el fracaso de las normas que propuso para luchar contra la corrupción, el mandatario propuso adelantar las elecciones un año. La oposición lo llamó “dictador”.
lunes, 29 de julio de 2019 · 00:04

 EFE /Lima

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, dio  ayer un golpe de autoridad ante el Congreso y se mostró dispuesto a recortar su mandato en un año, tras considerar que las reformas políticas que presentó para combatir a la corrupción en su país no han sido aprobadas, tal como las planteó ante el Poder Legislativo.

En un escenario cargado de rumores ante la tensión permanente entre el Ejecutivo y el Congreso, que domina el partido fujimorista Fuerza Popular, Vizcarra sorprendió a todos al proponer que las elecciones generales se adelanten un año, para 2020. Los comicios deberían celebrarse en 2021, el año del bicentenario de la independencia de Perú.

“Propongo una salida a esta crisis institucional y presento al Congreso una reforma constitucional de adelanto de elecciones generales, que implica el recorte del mandato congresal al 28 de julio de 2020. De igual modo, en esa reforma se solicita el recorte del mandato presidencial a esa misma fecha”, sostuvo.

Vizcarra hizo el anuncio en la parte final del mensaje anual ante el Congreso por el aniversario de la Independencia de Perú, con lo que motivó interrupciones de parte de los parlamentarios de la  bancada de Fuerza Popular, que a momentos lo llamaron incluso “dictador”.

Sin embargo, el mandatario enfatizó que tomó esa decisión “en el marco del respeto irrestricto de la Constitución”, por lo que su propuesta deberá primero ser aprobada por el Legislativo y sometida a un referéndum, a pesar de que son mayoritarias las voces ciudadanas que le han pedido “que cierre el Congreso”

“La voz del pueblo tiene que ser escuchada, por eso esta reforma constitucional deberá ser ratificada mediante referéndum”, remarcó Vizcarra antes de admitir que plantea esa medida “aunque ello implique que todos nos tenemos que ir”.

El anuncio, que desató gran polémica en el país, le puso el colofón a un discurso anual que durante su primera hora revisó los logros de gestión y las leyes del Ejecutivo para incentivar el crecimiento económico, y lograr una mayor productividad.

Viscarra dijo que asumió el Gobierno en una “grave crisis política y un escenario de zozobra institucional”, tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski. Aseguró que lideró “una transición ordenada y pacífica, dentro de los cauces legales y constitucionales”.

Recordó que el FMI  ajustó “a la baja el crecimiento internacional”, que en América Latina llegará  en 2019 sólo a 0,6%; mientras que para Perú  proyectó un 3,5%, que supera “el promedio mundial”. El gobernante anunció  que su gobierno promulgó este domingo el Plan de Competitividad y Productividad 2019-2030, que conlleva medidas para promover la diversificación productiva, y facilitar la inversión, con el objetivo de que la economía peruana logre tasas de crecimiento mayores al 5% anual.

En tanto, el Plan Nacional de Infraestructura fue publicado  y   la Política de Inclusión Financiera fue aprobada. El siguiente paso es proponer al Congreso peruano  una nueva ley de minería, porque la norma actual “tiene cerca de 30 años de vigencia y se hace necesario actualizarla”.

Vizcarra enfatizó que esa nueva ley, sobre la que no dio mayores detalles, buscará establecer “un marco legal claro” para los inversionistas y  ciudadanos, en medio de los conflictos socio-ambientales que se presentaron en el sur del país.

El presidente de Perú también ofreció  un recuento de los proyectos para mejorar la red de caminos, los aeropuertos, la igualdad y la lucha contra la violencia hacia la mujer, la educación y la salud, en la que anunció que planteará al Congreso el “acceso universal en salud para todos los peruanos, independientemente de la condición socio-económica”.

Sin embargo, el balance de lo hecho y sus propuestas de lo aún por hacer quedaron de lado cuando abordó la lucha contra la corrupción que - según dijo - “carcome las bases del Estado”.

Vizcarra sostuvo que los seis proyectos de reforma política sobre los que el Ejecutivo planteó una cuestión de confianza en junio pasado fueron aprobados por el Congreso, pero con cambios que lo llevan a concluir que esa confianza no ha sido ratificada.

Se refirió, de manera específica, a la reforma sobre la inmunidad parlamentaria, que fue aprobada pero manteniendo en la práctica las prerrogativas del Congreso sobre ese tema, a pesar de que el Gobierno pidió que quede a cargo de la Judicatura.

“Nos preocupa que el Congreso haga caso omiso al clamor ciudadano, manteniendo esta competencia en sus fueros”, remarcó.

Ante las protestas de la oposición,  respondió que ha “recorrido el país de punto a punto” y que “no hay lugar donde no haya recibido el reclamo de: Presidente cierre el Congreso”.

Enfatizó que decidió “poner nuevamente por encima de todo los intereses de Perú” .
 

 

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