El expresidente de Kirguistán Atambáyev preparaba un golpe de Estado, según Inteligencia

'Su intención era un golpe de Estado. Lo digo oficialmente', declaró Orozbek Opumbáyev, jefe de la GKNB.
martes, 13 de agosto de 2019 · 08:57

AFP/Archivos /

El expresidente de Kirguistán Almazbek Atambáyev, acusado de corrupción y detenido desde la semana pasada, preparaba un golpe de Estado, afirmó el martes el jefe de los servicios de seguridad de este país de Asia central.

"Su intención era un golpe de Estado. Lo digo oficialmente", declaró Orozbek Opumbáyev, jefe del Servicio Nacional de Seguridad de Kirguistán (GKNB), en una rueda de prensa en Biskek.

Acusó a Atambáyev de haber ignorado la convocatoria a interrogatorios antes de su detención, de haber "provocado a propósito" a las fuerzas de seguridad. "Atambáyev necesitaba un derramamiento de sangre para perpetrar un golpe de Estado", reiteró.

Almazbek Atambáyev, jefe de Estado de 2011 a 2017, fue detenido el viernes hasta el 26 de agosto, fecha en la que la justicia decidirá si prolonga esta medida.

Su arresto tuvo lugar tras dos intentos de las fuerzas especiales, marcados por las confrontaciones entre la policía y sus seguidores, con más de 2.000 policías movilizados, e incluso el propio ministro del Interior. Durante la operación, murió un agente y hubo un centenar de heridos.

La fiscalía general anunció por su parte que Atambáyev era sospechoso de "violencia contra responsables de las autoridades, de organización de disturbios masivos y de intento de asesinato", así como de "tráfico de armas y de municiones".

Estos cargos son castigados con penas de hasta cadena perpetua.

La justicia lanzó estas investigaciones contra Almazbek Atambáyev después de las confrontaciones que rodearon su detención. Inicialmente se le acusa de "adquisición ilegal de tierras" y de la liberación, durante su presidencia, del jefe mafioso de origen checheno Aziz Batukayev en 2013.

Atambáyev, de 62 años, califica de "absurdas" las acusaciones que pesan sobre él y considera que es víctima de su enfrentamiento con su sucesor y rival, el actual presidente Soronbai Jenbekov.

Al término de su mandato, el expresidente había logrado con maniobras políticas imponer la candidatura de Jenbekov, que era entonces su protegido, pero las relaciones entre ambos se deterioraron.

Su conflicto personal hace temer ahora graves problemas en esta antigua república soviética de Asia Central, presa de frecuentes tensiones étnicas.

La justicia inculpó a finales de junio a Atambáyev por corrupción y los diputados levantaron su impunidad en calidad de expresidente.

 

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