El revés a Macri desploma el peso y hace retroceder la bolsa

El mercado de valores retrocedió 37,93% y contagió al de Sao Paulo. Analistas ven que el Gobierno atraviesa su peor crisis política, perdió apoyo popular.
martes, 13 de agosto de 2019 · 00:04

AFP / Buenos Aires

El peso argentino se desplomó y la bolsa retrocedió 37,93% ayer, tras el revés del liberal Mauricio Macri en las primarias del domingo, en las que el kirchnerista Alberto Fernández se colocó como favorito para las presidenciales del 27 de octubre.

La moneda abrió a 53 pesos pero rápidamente llegó a 60 por dólar estadounidense. Al final de la jornada cerró en 57,30 pesos por dólar, una depreciación de 18,76% con respecto al viernes pasado. Algunas casas de cambio apagaron sus pizarras y por momentos colapsaron las páginas web de los bancos.

El Banco Central elevó la tasa de referencia a 74% anual y ofreció una licitación por 50 millones de dólares, en un intento por contener la corrida cambiaria.

Pero la incertidumbre hizo temblar  la Bolsa de Buenos Aires, que el viernes había subido 8% en señal de optimismo, y ayer  perdió casi 38%, con caídas de más de 49% para algunos títulos. En la bolsa de Nueva York, los bonos argentinos mostraron caídas de alrededor de 20% y las acciones de las empresas argentinas de más de 50%. La bolsa mexicana perdió 1,41|%. “Es lo que pasa cuando un Gobierno miente sobre el rumbo de la economía”, reaccionó Fernández, visto con desconfianza por los mercados que favorecen a Macri y sus políticas aperturistas. 

Fernández, en fórmula con la exmandataria Cristina Kirchner (2007-2015), logró 47% de los votos mientras Macri obtuvo 32%, una diferencia casi irremontable para el oficialismo. Con candidaturas definidas de antemano, las primarias sirvieron como una encuesta a escala real.

Si se repite ese resultado en octubre, Fernández puede ganar en primera vuelta, para lo cual es necesario obtener el 45% de los votos o 40% con una distancia de 10 puntos frente al segundo.

En una conferencia de prensa, Macri dijo que el del domingo fue el “voto de la bronca”, por lo que pesa en la población su política de ajuste. Pero atribuyó el lunes negro a que los mercados temen las políticas kirchneristas. “Esto es solamente una muestra de lo que va a pasar. Esto es por el pasado, hay un montón de gente que no deja su dinero en este país, que se va de este país. Es tremendo lo que puede pasar”, advirtió  junto a su compañero de fórmula Miguel Ángel Pichetto.

“La alternativa kirchnerista no tiene credibilidad en el mundo”, insistió. A la vez, ratificó que continuará en la carrera electoral. “Confío en que vamos a revertir el mal resultado y vamos a tener una elección más pareja en octubre, que nos va a permitir llegar a la segunda vuelta, en la cual la mayoría que no queremos volver al pasado, va a acompañarnos”, señaló el  Presidente.


Desde que asumió en diciembre de 2015, el mandatario ha revertido las políticas de su antecesora, con apertura a los mercados, pero enfrenta una fuerte crisis económica. La recesión, la inflación de 22% en el primer semestre, una de las más altas del mundo, y la pobreza que alcanza a 32% pesaron más en las primarias que el rechazo a las denuncias por corrupción contra Kirchner, con varias causas abiertas y un juicio en marcha.

Sin respaldo de la gente

Para el analista político Carlos Fara, el resultado dejó de manifiesto “que el Gobierno perdió el apoyo de sectores clave de la sociedad”. “El voto mostró una insatisfacción profunda con la situación económica, la angustia en la sociedad que sintió que el Gobierno se había desconectado de la realidad y no estuvo a la altura para enfrentar los problemas”, manifestó  a la AFP.

Para el analista político Sergio Berensztein, el Gobierno atraviesa “su peor crisis política”.

“Lo electoral ha pasado a tercer plano. Fue contundente la reacción de los mercados. Hoy todos los argentinos son más pobres, es el comienzo de un ajuste caótico que puede ser el fin”, apuntó en su análisis.
 

Bolsonaro advierte oleada de refugiados 

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó  que un retorno del kirchnerismo al poder en Argentina podría provocar una oleada de refugiados similar a la que Brasil enfrenta en su frontera con Venezuela.

“No queremos a nuestros hermanos argentinos huyendo hacia aquí”, dijo al comentar el estrepitoso revés del liberal Mauricio Macri en las primarias del domingo.

Bolsonaro  advirtió a los habitantes de Río Grande do Sul, limítrofe con Argentina, que una victoria del kirchnerismo producirá en ese estado sureño lo mismo que ocurrió en Roraima, limítrofe con Venezuela, que en los últimos años recibió a decenas de miles de  migrantes que huían de la crisis económica, social y política que azota a la república bolivariana. “Si esos izquierdosos vuelven en Argentina, podremos tener, sí, en Río Grande do Sul, un nuevo estado de Roraima”, dijo el mandatario brasileño. AFP

 

El oficialismo dice que hubo un castigo de la clase media

 El candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Miguel Ángel Pichetto, compañero de lista de Mauricio Macri, que opta a la reelección presidencial, señaló ayer  que la derrota en las primarias del domingo es un “castigo de la clase media”.

“Es un resultado que tiene más que ver con un componente, quizás, de castigo de la clase media, de los sectores que indudablemente tuvieron el impacto de la devaluación de 2018 y del ajuste tarifario”, asumió Miguel Ángel Pichetto en declaraciones al canal Todo Noticias.

En las primarias, primera de las instancias electorales nacionales del año en Argentina, las fórmulas a presidente y vicepresidente que superaron el 1,5 % de votos quedaron habilitadas para participar  en  las generales del 27 de octubre próximo.

Con el escrutinio del 98,67%, el oficialismo  obtuvo un 32,08% de los votos, lo que representa 7.824.996 papeletas y 15 puntos de diferencia con el partido que se llevó la victoria, el Frente de Todos.  Los candidatos peronistas a la presidencia y a la vicepresidencia, Alberto Fernández y Cristina Fernández, respectivamente, gozaron del 47,65% del apoyo electoral, lo que equivale a 11.622.020 votos.

Pichetto reconoció que de ningún modo esperaban esta diferencia de puntos. “Hay que analizar muy bien el voto de la ciudadanía. Parece que hay un reclamo de la clase-media, media-baja, de los trabajadores. Esto me parece que debe ser analizado con serenidad y plantear una campaña electoral de acá a octubre con responsabilidad”, sugirió Pichetto.

 

 

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