Brasil: tráfico de madera y droga en urbes más violentas

Las muertes aumentaron en las regiones norte y noreste de ese país.
martes, 06 de agosto de 2019 · 00:04

EFE /  Río de Janeiro

 Las ciudades más violentas de Brasil están en el norte y noreste del país, las regiones más pobres del gigante suramericano y en las que crece el mercado ilícito de maderas y la guerra por el narcotráfico, según un estudio divulgado ayer.

Una de estas ciudades es Altamira, una localidad en el interior del estado amazónico de Pará y donde la semana pasada 62 presos murieron víctimas de un sangriento enfrentamiento en una penitenciaría, producto de una guerra entre facciones criminales que disputan el control del narcotráfico en la región. 

Cuatro de los reos  implicados en la pelea  fueron asesinados durante su traslado a otra prisión al día siguiente de los hechos.

Altamira es uno de los 310 municipios brasileños con más de 100 mil habitantes analizados por el estatal Instituto Nacional de Investigaciones Económicas (INPE, por sus siglas en portugués) con base en sus tasas de homicidios en 2017 y solo está detrás de Maracanaú, en el estado de Ceará, considerada la ciudad más violenta del país.

El estudio, elaborado conjuntamente con el Fórum de Seguridad Pública de Brasil y que hace parte del Atlas de la violencia 2019, mostró que las muertes aumentaron en las regiones norte y noreste del país “influenciadas principalmente por la guerra contra el narcotráfico, la ruta por el flujo de drogas y el mercado ilícito de madera”. De acuerdo con el informe, de los 20 municipios más violentos de Brasil, 18 están en el norte y noreste del país y cuatro de ellos están en Pará (Altamira, Marituba, Marabá y Ananindeua).

Para el coordinador de la investigación, Daniel Cerqueira, el perfil de las ciudades más violentas es un reflejo de la realidad que se vive en los países más carentes, en contraste con las naciones desarrolladas.

“En términos proporcionales, la diferencia entre los municipios más y menos violentos corresponde a la diferencia entre Brasil y Europa”, compara. 

En los municipios más violentos, el perfil socioeconómico es más similar al de los países latinoamericanos o africanos: las personas generalmente no tienen acceso a la educación, al desarrollo infantil y al mercado laboral, señala el investigador, citado en el informe.

Pero no todo es negativo en este estudio, que encontró que en 15 estados de Brasil hubo una reducción en la tasa de criminalidad entre 2016 y 2017.

Según el informe, en el ranking de los 20 municipios con más de 100 mil habitantes menos violentos, 14 estaban en Sao Paulo, el estado más industrializado.

Así las cosas, el reporte difundido ayer  indica que “en las ciudades menos violentas, los indicadores de desarrollo humano se asemejan más a la de países desarrollados”.
 

Los  indicadores

  • Números De acuerdo con el Atlas de la Violencia 2019, Brasil tuvo 65.602 homicidios en 2017, lo que supone una tasa de 31,6 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, un récord histórico a nivel nacional en ese país.
  •  Cárceles Centenas de presos son asesinados cada año en Brasil, la mayoría en ajustes de cuentas entre bandas que se disputan el control de las rutas de la cocaína procedente mayoritariamente de Colombia, Perú y Bolivia.
  •   Violencia Durante el enfrentamiento de la pasada semana en la prisión de Altamira, 16 reclusos murieron decapitados.  Esa prisión como otras enfrentan el hacinamiento y la división de facciones que pelean por el tráfico de drogas.