Claves de las nuevas sanciones de EEUU a Venezuela y sus efectos

Cualquier empresa que haga negocios con el gobierno será sancionada y la disponibilidad de bienes y servicios seguirá limitada para cerrar el cerco a Maduro.
jueves, 08 de agosto de 2019 · 00:04

AFP / Caracas

Estados Unidos (EEUU) apretó aún más la soga a Nicolás Maduro con la congelación de activos del gobierno venezolano en ese país, lo que reduce el margen comercial de Caracas.

Económicamente las medidas implican que  cualquier empresa podrá ser sancionada si comercia con el gobierno venezolano, aunque una licencia excluye las transacciones de alimentos, agroinsumos, medicinas, material hospitalario y ropa, escasos o impagables por una inflación que según el FMI cerrará 2019 en 1.000.000%.  

Citgo –subsidiaria de la petrolera Pdvsa y principal activo en EEUU– había sido bloqueada con anterioridad, junto con cuentas bancarias y sedes diplomáticas.

La presión incluía el embargo al crudo venezolano –prácticamente la única fuente de ingresos– y la expulsión del sistema financiero estadounidense.

Las sanciones intentan cerrar las válvulas de oxígeno que el gobierno venezolano había conseguido para sobrevivir, dijo a la AFP Asdrúbal Oliveros, director de la consultora Ecoanalítica.

Según expertos, Maduro viene triangulando las ventas de petróleo con ayuda de Rusia para eludir las restricciones.

La situación de Venezuela es devastadora: la producción petrolera se derrumbó de 3,2 millones a un  millón de barriles diarios en una década, mientras la economía se redujo a la mitad desde 2013 y el FMI prevé una contracción de 35% este año. “El sector privado no asociado al gobierno, en la medida que los bancos no tengan capacidad de discriminar si apoyan o no a Maduro, puede ver afectadas sus operaciones”, explicó  Oliveros.

La orden ejecutiva incluye exenciones que autorizan a la banca pública a transar con franquicias de tarjetas de crédito y débito; el pago de servicios para el uso de internet; ciertas operaciones con bonos de Pdvsa y transacciones para mantener operativas a petroleras como Chevron.

Remesas a salvo

Otra licencia garantiza las remesas que envían los migrantes (3,3 millones de venezolanos salieron del país desde 2016), estimadas en 3.000 millones de dólares para 2019 por Ecoanalítica, por lo que no habrá efectos.

Pero la disponibilidad de bienes y servicios seguirá limitada en un país cuyo sector productivo sólo abastece 25% de la demanda, el salario mínimo es de apenas cinco  dólares y los subsidios están pulverizados. Esto con  el agravante de que las importaciones estatales, de 57.000 millones de dólares en 2013, caerían este año por debajo de los 8.000 millones, según Ecoanalítica.  

El embargo es diferente al de Cuba, donde  se prohibió cualquier tipo de exportaciones estadounidenses, dijo el internacionalista Mariano de Alba.

A diferencia de la isla, añadió, los particulares venezolanos podrán seguir negociando con empresas estadounidenses, aunque algunas podrían abstenerse para no ser sancionadas. “Su estrategia es seguir apostando al quiebre militar”, afirmó De Alba.  

“Es improbable que las sanciones logren un cambio de gobierno, pero reducirán significativamente su capacidad operativa”, opinó Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit Country Risk.