La dura reforma de las jubilaciones sigue a paso firme en el Congreso de Brasil

El texto instaura una edad mínima de retiro de 62 años para las mujeres y 65 para los hombres
jueves, 08 de agosto de 2019 · 09:34

AFP /

La Cámara de Diputados de Brasil avaló este miércoles en segunda votación y sin cambios la espinosa propuesta del gobierno de Jair Bolsonaro para endurecer el régimen de jubilaciones en Brasil, que deberá ahora ser analizada por el Senado.

Los diputados aprobaron el martes el texto base de la reforma por una amplia mayoría (370 a favor y 124 en contra, ligeramente menor que en el primer turno en julio), y este miércoles rechazaron las ocho enmiendas presentadas en su mayoría por la oposición.

La propuesta de reforma, de carácter constitucional, deberá ser analizada a partir de la semana que viene por el Senado y aprobada en otra votación doble por mayoría de tres quintos (49 de los 81 senadores) antes de ser promulgada, un proceso que podría prolongarse hasta septiembre.

Se trata de un proyecto clave del gobierno para sanear las cuentas de una economía letárgica y recuperar la confianza de los mercados.

El ministro de Economía, Paulo Guedes, esperaba que la reforma permitiese ahorrar 1,2 billones de reales en 10 años (más de 300.000 millones de dólares al cambio).

Las modificaciones aportadas en el primer turno de la votación ya redujeron esa suma a algo menos de un billón de reales y podría ser podada un poco más en la Cámara Alta.

El texto instaura una edad mínima de retiro de 62 años para las mujeres y 65 para los hombres en Brasil -uno de los pocos países que no exigía una edad mínima para jubilarse-.

Para los trabajadores rurales, los profesores y algunas categorías de policía, la edad mínima es menor.

El tiempo mínimo de contribución para recibir la pensión parcialmente será de 15 y 20 años para trabajadoras y trabajadores privados, y de 25 para los funcionarios públicos, tanto hombres como mujeres. Para recibir el beneficio completo, los hombres deberán trabajar 40 años y las mujeres 35.

Los defensores de la reforma insisten en que el sistema actual es una bomba de tiempo, debido a la evolución demográfica del país. En 2018, un 9,2% de los 208,5 millones de brasileños tenía más de 65 años. En 2060, serán 25,5%.

Sus críticos resaltan entre otras cosas que elevar el número de años de contribuciones excluirá del sistema a millones de personas, en un país donde un cuarto de los trabajadores del sector privado son informales.

 

 

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